7 de cada 10 estudiantes ya usan inteligencia artificial para hacer la tarea, pero la mitad no detecta cuándo se equivoca

Un informe de BTR Consulting reveló que el 78% de los estudiantes ya utiliza herramientas de inteligencia artificial para actividades escolares. Sin embargo, el 49% no logra identificar cuándo las respuestas contienen errores, un escenario que enciende alertas sobre la desinformación y la necesidad de fortalecer el pensamiento crítico en las aulas.

Más información en: https://btrconsulting.com/centro-de-estudios/

El Centro de Estudios en Ciberentornos y Sociedad Digital de BTR Consulting, presentó el informe “Uso de IA generativa y desinformación en el ámbito escolar”, elaborado por su Centro de Estudios en Ciber-entornos y Sociedad Digital. El relevamiento analiza cómo se incorporó la inteligencia artificial a las tareas escolares, qué grado de confianza generan sus respuestas y cuáles son los principales riesgos asociados a su uso. Entre los resultados más relevantes, el estudio muestra que el 78% de los estudiantes utiliza estas herramientas para hacer tareas, mientras que casi la mitad (49%) no puede reconocer cuándo la información que reciben es incorrecta. Más información en: https://btrconsulting.com/centro-de-estudios/  

La inteligencia artificial ya forma parte de la rutina escolar 

Las plataformas de inteligencia artificial pasaron a ser una herramienta habitual para miles de estudiantes. El estudio muestra que el 35% las utiliza con frecuencia para hacer tareas y otro 43% lo hace de manera ocasional, una señal de que estas tecnologías ya están instaladas en el ámbito educativo. 

Sin embargo, el modo en que se utilizan plantea algunos interrogantes. El 32% las emplea para resolver tareas más rápido, el 23% para buscar información y el 17% para copiar respuestas directamente. En cambio, apenas el 13% dice utilizarlas para comprender mejor un tema, lo que evidencia que predominan los usos orientados a completar consignas antes que a profundizar los contenidos. 

“La inteligencia artificial llegó para quedarse y puede convertirse en una gran aliada del aprendizaje. El desafío es enseñar a usarla con criterio, entendiendo que ninguna respuesta debería aceptarse sin ser contrastada con otras fuentes”, señaló Gabriel Zurdo, CEO de BTR Consulting

Crece la confianza, pero no la verificación: 

El informe también revela una brecha entre la confianza que generan estas herramientas y las prácticas de verificación. 

El 60% de los encuestados considera que la información generada por inteligencia artificial es bastante o muy confiable. Sin embargo, solo el 11% afirma que los menores revisan siempre las respuestas antes de utilizarlas, mientras que el 45% lo hace solo algunas veces y el 21% directamente nunca las verifica

A esto se suma otro dato que preocupa: el 49% considera que los estudiantes no pueden identificar cuándo una respuesta de la inteligencia artificial contiene errores, mientras que el 40% cree que solo lo logran en algunas ocasiones

“El problema no es que la inteligencia artificial pueda equivocarse. El verdadero riesgo aparece cuando esas respuestas se toman como ciertas sin cuestionarlas ni verificarlas”, explicó Zurdo. 

La escuela, clave para un uso responsable 

El estudio también refleja una demanda creciente de acompañamiento. El 68% de los adultos consultados asegura que le gustaría contar con más herramientas para acompañar el uso de inteligencia artificial en la escuela, mientras que otro 19% manifiesta el mismo interés, aunque en menor medida. En conjunto, casi nueve de cada diez consideran que todavía falta orientación para aprovechar estas tecnologías de manera segura y responsable. 

“La incorporación de la inteligencia artificial en las aulas exige fortalecer habilidades como el pensamiento crítico, la verificación de la información y el análisis de las fuentes, competencias que hoy resultan tan importantes como el acceso a la tecnología”, concluyeron desde BTR.  

Recomendaciones para un uso responsable de la inteligencia artificial: 

  • Fomentar la verificación de la información obtenida y promover la contrastación con otras fuentes para reducir la incorporación de errores.  
  • Incentivar un uso activo de la inteligencia artificial y orientar su uso hacia la comprensión y el análisis, y no solo a la obtención de respuestas.  
  • Desarrollar el pensamiento crítico y fortalecer la capacidad de cuestionar contenidos verosímiles, pero potencialmente incorrectos. 
  • Promover la alfabetización en inteligencia artificial y facilitar la comprensión de sus alcances, funcionamiento y limitaciones. 
  • Fortalecer el rol de las instituciones educativas y generar espacios de orientación que acompañen el uso responsable de estas herramientas 

La investigación se enmarca en las iniciativas del Observatorio de Kids&Family y del Centro de Estudios en Ciberentornos y Sociedad Digital, espacios impulsados por BTR Consulting para generar conocimiento aplicado sobre los desafíos sociales y tecnológicos del ecosistema digital contemporáneo.