- 3 de cada 10 personas desisten de buscar atención médica por razones como tiempos de espera prolongados, falta de equipamiento cercano o barreras administrativas.
- En Argentina, este escenario se ve acentuado por puntos críticos como el financiamiento a largo plazo, la escasez de talento médico y la interoperabilidad del sistema sanitario.
En el contexto del Mes de la Salud, América Latina vuelve a poner bajo la lupa uno de sus mayores desafíos estructurales: garantizar un acceso real, equitativo y oportuno a los servicios de salud. Aunque en las últimas décadas la región ha logrado avances importantes en la formalización de sus sistemas, la principal deuda pendiente hoy es la modernización de la infraestructura y la capacidad de respuesta efectiva ante la demanda creciente.
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el 35,2% de la población en América Latina reporta necesidades de salud no satisfechas. Esta cifra se acentúa en los sectores de menores ingresos, donde alcanza el 38,5%, lo que confirma que la desigualdad sigue siendo un factor determinante en el acceso. Adicionalmente, 3 de cada 10 personas (29,3%)1 desisten de buscar atención médica por razones como tiempos de espera prolongados, falta de equipamiento cercano o barreras administrativas.
En Argentina, este escenario se ve acentuado por puntos críticos como el financiamiento a largo plazo, la escasez de talento médico y la interoperabilidad del sistema sanitario.
El panorama evidencia un reto estructural: contar con un sistema de salud no garantiza la disponibilidad física de los servicios. En 2021, los hogares latinoamericanos financiaron más del 28%2 del gasto total en salud con recursos propios, un indicador que puede incrementar el riesgo de empobrecimiento ante eventos médicos inesperados.
En este contexto, expertos coinciden en que el asunto no pasa únicamente por expandir la cobertura, sino por una transformación cultural y estructural. La fragmentación de los sistemas y la concentración de servicios en zonas urbanas continúan ampliando las brechas, especialmente en territorios rurales donde se ubican las poblaciones más vulnerables.
“Para reducir la brecha y equilibrar las oportunidades, necesitamos impulsar un abordaje sistémico, aprovechando la sinergia y desarrollando estructuras interoperables que garanticen mayor eficiencia y acceso a la salud. En Siemens Healthineers, promovemos alianzas público-privadas estratégicas que permitan llevar capacidades de diagnóstico y tratamiento de alta calidad a las regiones más desatendidas. Nuestro compromiso es ser socios a largo plazo para transformar la infraestructura sanitaria y garantizar el acceso real y de calidad para todas las personas”, señaló Mario Amadio, Director General de Siemens Healthineers Argentina.
De cara al futuro, América Latina se encuentra en un punto de inflexión. El envejecimiento poblacional, el aumento de enfermedades crónicas y las restricciones fiscales están incrementando la presión sobre los sistemas de salud. Frente a este escenario, los expertos coinciden en que la solución no pasa únicamente por expandir la cobertura, sino por transformar la manera en que se presta la atención: sistemas más integrados, digitales, preventivos y centrados en el paciente.
