El “Súper Niño” pone a prueba las viviendas: por qué los arreglos superficiales ya no sirven para frenar las filtraciones

Un especialista mendocino advierte que la falta de mantenimiento periódico y las soluciones improvisadas dejan a las casas vulnerables ante un clima cada vez más extremo.

El avance de fenómenos climáticos asociados al “Súper Niño” ha transformado drásticamente el régimen de precipitaciones, sometiendo a las cubiertas a volúmenes de agua para los cuales no fueron diseñadas. Ante la llegada de tormentas cada vez más severas, la revisión preventiva y la impermeabilización adecuada se convirtieron en aspectos críticos para evitar daños severos en los hogares.

Sobre esta problemática, Darío Ferre, especialista de la firma Mundo Terminaciones, analiza los errores más frecuentes al reparar un techo y comparte las claves para lograr una protección duradera.

El impacto del clima y la urgencia del mantenimiento

La falta de una rutina de inspección periódica en las cubiertas suele ser el desencadenante de filtraciones graves cuando se desatan tormentas extraordinarias. Al respecto, Darío Ferre advierte sobre el cambio de escenario climático:

“No estamos tan acostumbrados a mantener los techos de manera periódica. Lo que pasa es que ha cambiado tanto el clima que ahora llueve mucho más que hace 15 o 20 años atrás. Las cubiertas no han sido pensadas para este caudal de agua y estas tormentas que hemos tenido en los últimos tiempos, en los cuales han colapsado muchos techos”.

Asimismo, el especialista de Mundo Terminaciones enfatiza la importancia de la limpieza para evitar la acumulación de agua:

“Para mí, el mantenimiento es fundamental. Es clave la limpieza de las cubiertas: cuando hay árboles cerca se empiezan a acumular las hojas y se hace como un ‘ladrillo’ que actúa de tapón en canaletas y desagües. Se arman unas piletas tremendas arriba de los techos y, si le sumamos un combo explosivo sin mantenimiento, por algún lado el agua tiene que filtrar”.

La falacia de las soluciones cosméticas y el grosor necesario

Frente a lluvias más intensas, los retoques superficiales o la aplicación de capas delgadas de pintura resultan inútiles. En este sentido, Ferre explica por qué la clave está en el espesor del producto:

“Si van a realizar el gasto de aplicar algún tipo de membrana o pintura, las soluciones superficiales o los pequeños retoques y la nada misma son lo mismo; no tienen sentido. Necesitamos lograr micronaje, espesor. Se deben aplicar tres manos de membrana líquida cruzada para lograrlo”.

Además, Darío Ferre detalla cómo elegir el material adecuado según el uso que se le dé a la cubierta:

“Las membranas sin fibra con poliuretano se utilizan mucho donde no hay tránsito. Pero cuando hay que reparar terrazas de edificios o espacios que se usan como tendederos, recomendamos que el impermeabilizante sea fibrado para que la incorporación de fibra lo haga transitable”.

Desniveles, canaletas y el engaño de las manchas de humedad

Más allá del estado del impermeabilizante, los fallos en la pendiente estructural y la trayectoria del agua en el interior de los techos dificultan los diagnósticos a simple vista. Sobre este punto, el titular de Mundo Terminaciones puntualiza:

“En construcciones con techos de losa o canaletas es fundamental generar el desnivel necesario para que el agua vaya directamente al desagüe. En muchas oportunidades vemos que en un extremo está el desagüe y el agua se acumula en el otro, terminando por ganar por las soldaduras de la canaleta o en el sellado de la membrana”.

Al momento de inspeccionar una vivienda con filtraciones, Ferre aclara que las manchas en los techos suelen ser engañosas:

“Cuando ingresamos a la vivienda a detectar los cielorrasos manchados, no nos dejamos llevar solo por lo que nos indica abajo, porque a veces el agua transita por los tirantes o por las viguetas y termina decantando en otro lugar. Por eso hacemos una revisión completa del techo y vamos reparando a medida que van apareciendo las fallas”.

Soluciones técnicas y valores de referencia para el mercado

Para resolver grietas en las uniones de las cargas, la combinación de bandas fibradas con membranas líquidas de alta calidad ofrece un equilibrio idóneo entre resistencia y aislamiento térmico. En cuanto a las técnicas utilizadas, Darío Ferre señala:

“Trabajamos con una venda fibrada que da muy buen resultado cuando la membrana se raja o se desprende en las uniones con los parapetos. Estéticamente funciona muy bien, no le generás peso extra, no es caro y nos permite dar garantía. El rollo de venda es muy económico, ronda entre los $5.000 y $9.000”.

Respecto a los costos de insumos y mano de obra para llevar a cabo estos trabajos, Ferre precisa las cifras de referencia en el mercado:

“En impermeabilizantes me gusta trabajar con productos como Duralba Techos Total de Alba, que aporta la solución impermeabilizante y tiene componente atérmico que baja la temperatura en el interior. Una lata de 20 kilos rinde para 20 a 25 metros cuadrados dándole tres manos y ronda entre los $150.000 y $200.000. El costo promedio de mano de obra para un trabajo con estos materiales se ubica entre los $8.000 y $15.000 el metro cuadrado”.

Prevenir antes del pico del temporal

Como recomendación final ante las alertas meteorológicas, Darío Ferre concluye con un llamado a la acción para los propietarios:

“Es fundamental la revisión periódica y, ahora que tenemos anunciado este pronóstico de lluvias fuertes con el ‘Súper Niño’, con mayor razón. No hay que esperar a ver la mancha en el cielorraso ni a tener el agua dentro de la casa. Subir a revisar la cubierta, limpiar canaletas y hacer los retoques técnicos necesarios hoy es la única forma de proteger la inversión de nuestro hogar y ahorrarnos dolores de cabeza mayores cuando llegue el temporal”.