La elegancia, la frescura y la expresión del terroir se convierten en los ejes de su identidad
“El consumidor hoy busca vinos más elegantes y redondos. Dejamos atrás el uso demasiado marcado de madera o sabores invasivos”, sostiene Anne-Caroline Biancheri, quien desde fines de los años noventa apostó por un rincón de Vista Flores cuando todavía el lugar no era uno de los terroirs más celebrados del Valle de Uco.