Mendoza se consolida como epicentro del diseño de packaging premium con el éxito regional de Make a Mark

La edición 2026 de la plataforma internacional batió récords de convocatoria en la provincia, reuniendo a los principales referentes de la industria vitivinícola y creativa para debatir sobre innovación y el futuro de la identidad visual del vino.

La industria del packaging de lujo puso sus ojos en Mendoza durante la reciente edición de Make a Mark, la prestigiosa plataforma global impulsada por Estal, Avery Dennison y KURZ —a la que este año se sumó Tapì como socio estratégico—. El evento, que también tuvo su escala en Santiago de Chile, alcanzó un hito histórico al convocar a casi 300 referentes del sector entre ambas sedes. En nuestra provincia, el encuentro tuvo lugar el pasado 24 de abril en Bodega Los Toneles, reafirmando el liderazgo local en la cadena de valor de vinos y espirituosas.

La jornada en Mendoza no fue solo una muestra de tendencias, sino un espacio de debate profundo donde bodegas, diseñadores, imprentas y marcas de bebidas analizaron los desafíos de un mercado cada vez más exigente. La presencia masiva de la comunidad creativa regional ratifica a Make a Mark como el evento de diseño de packaging más influyente de América Latina.

La visión local que desafió las convenciones del mercado

El punto más alto de la jornada mendocina estuvo a cargo del talento local. Mariano “Nano” Alfonsín, director de Nano Alfonsín Studio, fue uno de los tres diseñadores seleccionados a nivel mundial para desarrollar un proyecto dentro de este programa. Su propuesta, denominada Tehul, se destacó por ser un sistema narrativo integral que conecta la riqueza del suelo mendocino con cada elemento físico del envase: desde la morfología de la botella hasta la etiqueta y el cierre.

Durante su intervención, Alfonsín interpeló a la audiencia con una reflexión que sacudió los códigos tradicionales: la necesidad de romper con la homogeneidad estética que hoy domina las góndolas. Según el diseñador, la industria se ha instalado en una “zona de confort peligrosa”, donde los códigos visuales y los insumos suelen repetirse. Tehul fue presentado como la prueba de que el diseño puede y debe ser una herramienta de diferenciación real, tratando a la botella no como un estándar, sino como una oportunidad creativa.

Tres miradas globales sobre un mismo escenario

El evento ofreció una perspectiva internacional equilibrada con la participación de otros dos estudios de renombre. Desde Barcelona, Carles Sala (Bulldog Studio) presentó Circle – Drink & Play, un proyecto que explora cómo el packaging puede extender el ritual de la sobremesa. Por su parte, el chileno Luis Piano (Piano & Piano) exhibió Ô de Vie, una propuesta centrada en la pureza del líquido y la traducción visual del origen sin interferencias.

Esta diversidad de enfoques permitió un diálogo genuino sobre las distintas “obsesiones” del diseño contemporáneo: el tiempo, la pureza y el territorio. La interacción entre los expositores y el público mendocino dejó en claro que existe una demanda creciente por parte de la industria local de elevar el nivel de la conversación estratégica y técnica.

Un ecosistema de innovación para la región Cuyo

Más allá de las presentaciones, Make a Mark funcionó como una plataforma de networking de alto impacto para toda la cadena de suministros. La incorporación de Tapì como socio estratégico amplió las posibilidades para los productores regionales de acceder a lo último en soluciones de cierres premium, integrándose a la oferta de vidrio, etiquetas y acabados de Estal, Avery Dennison y KURZ.

El evento concluyó con la certeza de que Mendoza no es solo un centro de producción de vino, sino también un polo de pensamiento creativo capaz de exportar conceptos innovadores. La convocatoria récord de este año confirma que la industria está lista para debatir y evolucionar hacia nuevos horizontes estéticos y funcionales.