Cada 15 de junio se celebra el Día Internacional de la Mujer Minera. Para Susana Figueroa, conocida en la industria como “La Su”, la fecha invita a reflexionar sobre el camino recorrido y los desafíos que aún quedan por delante para lograr una mayor participación femenina en el sector.
Su trayectoria combina emprendimiento, experiencia en la gestión pública, desarrollo de negocios y liderazgo empresarial. Convencida de que las oportunidades también se construyen, decidió apostar por sus propias ideas y dar forma a un proyecto que hoy comienza a consolidarse dentro del ecosistema minero argentino.
Así nació SF Consultora Minera, una empresa con base en San Juan que trabaja junto a compañías y proveedores de los sectores minero, energético y del litio en las regiones de Cuyo y el NOA. Su propuesta se apoya en tres pilares: conocimiento del territorio, construcción de vínculos estratégicos y presencia activa allí donde se desarrollan los proyectos.
Actualmente lidera una consultora inserta en una industria donde las mujeres representan apenas el 13,2 % del empleo minero. Desde ese lugar busca impulsar una mayor participación femenina y alentar a otras mujeres a asumir desafíos de liderazgo.

“Quiero que otras mujeres crean en sus capacidades, se animen y construyan sus propios proyectos. Cuando una mujer se anima a liderar, también abre camino para que otras puedan hacerlo”, afirma.
Sin embargo, Susana reconoce que ningún proyecto se construye en soledad. La consultora nació como una iniciativa familiar que comenzó junto a su hija y que fue creciendo con la incorporación de profesionales de amplia trayectoria. Sus hijos también han acompañado cada etapa de ese proceso, convirtiéndose en un sostén fundamental a lo largo del camino.
Al hablar de sus referentes, menciona a su abuela Palmira. Emprendedora e independiente, fue quien le transmitió valores que aún hoy guían su vida profesional: la cultura del trabajo, la responsabilidad y la confianza en uno mismo.
En este Día Internacional de la Mujer Minera, su mensaje es claro: el talento, la vocación y el liderazgo no tienen género. Y que el verdadero éxito no se mide solamente por los logros alcanzados, sino también por la capacidad de inspirar y generar oportunidades para los demás.
