Iberia conmemora el 80 aniversario de las primeras Tripulantes de Cabina de Pasajeros en España

El 15 de octubre de 1946, la aerolínea realizó su primer vuelo comercial
transatlántico entre Madrid y Buenos Aires, y por primera vez, cuatro auxiliares
de vuelo atendieron a los pasajeros
 Este hito para la aviación marcó el nacimiento de la figura del Tripulante de
Cabina de Pasajeros (TCP) en España
 Un año después, en 1947, se incorporó Fernando Castillo, el primer hombre
TCP en la compañía
 En la actualidad, la ruta entre Buenos Aires y Madrid cuenta con tres vuelos
diarios, la mayor parte de ellos operados con el A350, el avión más grande de
la flota de Iberia
 Fotos históricas: https://we.tl/t-YC9mxVLAaC4Chgws
 Recursos para televisiones: https://we.tl/t-wdBkNavz9QhY1tXX
 Video Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=pciCD-Z9XWA

Iberia celebra hoy el 80 aniversario del nacimiento de la figura del TCP en España. La
aerolínea optó por incluir el servicio de estos profesionales durante su primer
vuelo comercial transatlántico realizado entre Madrid y Buenos Aires el 15 de
octubre de 1946. Un hito para la aviación española que se hizo a bordo de un avión
Douglas DC-4, que conectó ambas ciudades en aproximadamente 36 horas, y
después de hacer escala en Villa Cisneros (en el Sáhara Occidental), Natal y Río de
Janerio. En ese avión viajaron 28 pasajeros que pagaron 11.435 pesetas por un billete
de ida, y 20.583 pesetas por el de ida y vuelta.


En los inicios, se barajaron varios nombres para la nueva profesión: aeromozas,
aeroviarias, mayordomas o provisorias, aunque finalmente se optó por el término
‘azafata’. Para ese primer vuelo se seleccionaron a cuatro mujeres: Pilar Mascías,
Marichín Ruiz, María José Ugarte y Ana Marsans. El requisito principal para ser
contratado era saber idiomas, principalmente inglés. En 1947, un año más tarde del
primer vuelo con azafatas, se incorporó el primer TCP hombre de Iberia. Fue
Fernando Castillo, que previamente había trabajado como camarero en un
restaurante de lujo de Madrid.


Las funciones de los primeros auxiliares de vuelo eran básicamente asistenciales,
como transmitir tranquilidad y confianza al pasajero, y repartir el servicio de catering a
bordo. El menú, en el primer vuelo entre Madrid y Buenos Aires, consistió en pollo frito,
tortilla española, huevo duro y bombones, y fue repartido en pequeñas cajas de cartón.

La historia de los TCP, a través de sus uniformes


Las primeras azafatas no vistieron uniforme. Sin embargo, Iberia no tardó en
incorporarlo para sus tripulaciones. Inicialmente, se trataba de un traje blanco
confeccionado con tela de paracaídas, para el verano; y un traje azul marino para el
resto del año. De inspiración militar, estos uniformes se fueron modificando, eliminado
el gorro, o el color blanco que se ensuciaba con facilidad.


A partir de los años 60, Iberia comenzó a apostar por reconocidos modistos para el
diseño de los uniformes. Manuel Pertegaz marcó el inicio de la colaboración de la
compañía con la alta moda española. En los 70, Elio Berhanyer tomó el relevo. Le
siguieron otros creadores españoles como Adolfo Domínguez y Alfredo Caral. Desde
2020, la modista catalana Teresa Helbig es la primera mujer en la historia de la
compañía en encargarse de esta tarea. Sus diseños, en azul marino, rojo y amarillo,
combinan la elegancia con la comodidad y la funcionalidad.


Garantes de la seguridad de los pasajeros


Actualmente, Iberia cuenta con 4.062 TCP, de los cuales, 2.735 son mujeres (el
67%) y 1.327, hombres (el 33%). A lo largo de los años, su profesión ha evolucionado
y se ha profesionalizado. De realizar mayoritariamente labores de atención a los
pasajeros; hoy en día, los auxiliares de vuelo ostentan importantes responsabilidades
en materia de seguridad.


“Un TCP no solo realiza las demostraciones de seguridad. Entre otras funciones, está
encargado de verificar los equipos de emergencia, gestionar evacuaciones, detectar
comportamientos que puedan afectar a la seguridad y actuar ante imprevistos o
emergencias médicas. Todo ello en coordinación con los pilotos y el personal de
tierra”, subraya Paco Rueda, director de TCP en Iberia.


Tres vuelos diarios con Argentina


En 1946, la ruta Madrid-Buenos Aires contaba con una frecuencia de un vuelo cada
diez días. 80 años después, Argentina se mantiene como uno de los mercados con
una mayor capacidad para Iberia en América Latina, al contar con tres vuelos diarios,
la mayor parte de ellos operados con el A350, el avión más grande de la flota.


Además, cabe mencionar que Argentina es uno de los países que está priorizado
dentro del Plan de Vuelo 2030 de Iberia, el plan estratégico que la compañía lanzó
recientemente para apuntalar el desarrollo del negocio durante los próximos años.