EL GOBERNADOR VIDAL ADOPTA EL ENFOQUE DE LA FEPA Y SE DESPEGA DE LA LÍNEA DE LUIS JONES EN EL ABORDAJE DE CONSUMOS PROBLEMÁTICOS

La provincia de Santa Cruz reorientó su postura en medio de la crisis con VEPEZ y comenzó a incorporar criterios de salud, inclusión y trabajo conjunto que el sector sindical a través de la FEPA venía reclamando desde el inicio del conflicto.

En medio de uno de los conflictos más tensos del sector pesquero en Santa Cruz, el gobierno provincial encabezado por Claudio Vidal comenzó a mostrar un cambio de rumbo que no pasó desapercibido. Luego de semanas de cruces, denuncias y medidas que escalaron la disputa con la empresa VEPEZ S.A., la provincia empezó a adoptar criterios que habían sido planteados desde el inicio por la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA) y su Secretario General Marcelo Osores.

El giro no es menor: el nuevo enfoque se aleja de la lógica de persecución y castigo que impulsaba el empresario Luis Jones y comienza a incorporar una mirada centrada en la razonabilidad, la justicia social y la protección de la salud mental de los trabajadores.

La provincia toma el camino planteado por la FEPA

Desde distintos sectores se reconoce que “claramente la provincia de Santa Cruz ha tomado el camino que venía planteando la FEPA”, no desde el conflicto, sino desde una lógica de construcción social del trabajo.

Los ejes que hoy empiezan a aparecer en la política provincial abordaje integral de consumos problemáticos, trabajo interdisciplinario, inclusión laboral y respeto por los derechos son los mismos que Marcelo Osores venía sosteniendo desde el inicio del conflicto.

El nuevo escenario quedó formalizado con la resolución del Ministerio de Trabajo de Santa Cruz, donde se reconoce explícitamente que los trabajadores se encuentran en un “contexto de vulnerabilidad vinculado a problemáticas de salud” y que cualquier decisión debe contemplar un abordaje integral, individualizado y respetuoso de sus derechos. En ese marco, la provincia no solo descarta medidas de persecución de Jones, sino que además ordena revisar caso por caso, marcando un quiebre total con la lógica de persecución que VEPEZ venía orquestando.

La resolución también establece la reserva de los puestos de trabajo y la prioridad de los trabajadores dentro de la bolsa laboral, garantizando la continuidad del empleo. Es decir, lo contrario a lo que se intentaba imponer Luis Jones de VEPEZ: no hay lugar para despidos encubiertos ni reemplazos masivos. La provincia fue clara: primero está el trabajador, su salud y su estabilidad laboral, dejando expuesto que la estrategia de presión y disciplinamiento impulsada por Luis Jones no solo era injusta, sino también incompatible con la normativa vigente.

Un cambio de enfoque: de la persecución al abordaje

Uno de los puntos más sensibles del conflicto estuvo vinculado al tratamiento de trabajadores con consumos problemáticos. Mientras desde el sector empresario se impulsaban medidas consideradas discriminatorias, ahora la provincia comienza a alinearse con un enfoque sanitario.

“Celebramos que la provincia y el Gobernador Vidal entiendan que la mejor manera de abordar la problemática es con un enfoque interdisciplinario, porque estamos hablando de una enfermedad y no de un delito”, expresó Marcelo Osores.

La diferencia es sustancial: no se trata de sancionar a un trabajador por un hecho aislado, sino de comprender que existe una problemática estructural que debe ser abordada con políticas públicas, acompañamiento y herramientas concretas de recuperación.

Este criterio se encuentra en línea con la Ley Nacional de Salud Mental, que establece que las adicciones deben ser tratadas como parte de la salud y no como una causal de exclusión o estigmatización.

Se cae la estrategia de persecución de Luis Jones de VEPEZ

Distintas voces del sector sostienen que existía una intención de utilizar la problemática de consumos como herramienta para desplazar trabajadores y modificar condiciones laborales, incluso con la posibilidad de incorporar mano de obra externa en detrimento de los trabajadores locales.
Esa línea, además, entraba en contradicción directa con la política del propio gobierno provincial, que ha sostenido que el trabajo debe ser prioritariamente para los santacruceños.

Un nuevo escenario y la expectativa de trabajo conjunto

El cambio de rumbo abre ahora una nueva etapa. Desde la FEPA se valora la decisión de la provincia de corregir el enfoque y se espera que este paso se traduzca en políticas concretas y sostenidas en el tiempo.

Al mismo tiempo, se plantea la necesidad de que el gobierno convoque formalmente a la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos para avanzar en un esquema articulado.

La resolución termina de confirmar lo que el conflicto ya había dejado en evidencia: el camino no era la persecución ni la estigmatización de Luis Jones de VEPEZ, sino el abordaje responsable de una problemática comprendida en la Ley de Salud Mental 26.657. Con esta decisión, la provincia no solo corrige el rumbo, sino que descarta la postura del “Gringo” Jones que pretendía convertir una enfermedad en una herramienta de persecución y explotación.