Durante todo el mes de junio, Husqvarna Motorcycles impulsa la reflexión sobre la importancia de construir una cultura vial más consciente para quienes eligen la moto como medio de movilidad cotidiana
Cada año, el mes de junio renueva el llamado a construir una movilidad más segura. Y los números no dejan margen para la indiferencia: según el Informe Preliminar de Siniestralidad Vial Fatal 2024 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), el 46% de las víctimas fatales en siniestros de tránsito del año pasado fueron motociclistas. De las 4.027 muertes registradas, 1.790 corresponden a ocupantes de motos, lo que equivale a más de cuatro vidas por día.

Los datos muestran una tendencia que se repite año tras año: una gran parte de las víctimas fatales son jóvenes de entre 15 y 34 años que utilizan la moto como medio de transporte.
Una conversación que involucra a toda la comunidad motociclista
Frente a este escenario, la seguridad vial se convierte en un desafío que involucra tanto a usuarios como a fabricantes, concesionarios, organismos públicos y actores de toda la industria. En el caso de Husqvarna Motorcycles, una marca con una fuerte presencia en el segmento Street, la conversación cobra especial relevancia, al tratarse del mismo entorno en el que miles de sus motociclistas circulan a diario: calles, avenidas y rutas urbanas. Más allá de las prestaciones de una moto, la seguridad comienza por la formación, el equipamiento adecuado y la adopción de hábitos de conducción responsables.
“La pasión por las motos está en el centro de todo lo que hacemos como marca. Por eso creemos que hablar de seguridad vial también es hablar del futuro de nuestra comunidad, de cómo seguir disfrutando de la moto y de cómo acompañar a las miles de personas que la eligen cada día como medio de movilidad y estilo de vida”, señaló Joaquin Perez Cobo, Brand Manager de Husqvarna Motorcycles Argentina .
Es por eso que desde la marca destacan tres aspectos fundamentales para una conducción más segura:
– Uso del casco homologado en cada trayecto, sin excepciones.
– Indumentaria técnica de protección certificada: guantes, chaqueta con protecciones y calzado adecuado.
– Capacitación y práctica continua: conocer los límites del vehículo y del conductor.
En una fecha que invita a reflexionar sobre la seguridad vial, el desafío no pasa únicamente por reducir estadísticas, sino por seguir construyendo una cultura de conducción donde la pasión por las motos y la responsabilidad puedan avanzar de la mano.