La Feria del Libro, desde adentro: el detrás de escena de uno de los eventos culturales más convocantes del país.

La Cámara Argentina de la Industria Ferial (CAIFE) pone el foco en el rol de una industria clave para la cultura y la economía. Montaje, diseño, logística hacen posible la Feria del Libro.

Cada año, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires convoca a cientos de miles de personas y se consolida como uno de los eventos culturales más importantes de habla hispana. Pero más allá de los libros, autores y lectores, existe un gran engranaje que hace posible esta experiencia: la industria ferial.

Desde la Cámara Argentina de la Industria Ferial destacan que detrás de cada stand en estos espacios de encuentro hay meses de trabajo que involucran a diseñadores, arquitectos, constructores de stands, proveedores técnicos y equipos logísticos. “Una feria de esta magnitud comienza a organizarse mucho antes de que se abra la puerta al público; Hay planificación, diseño, producción y montaje en tiempos muy ajustados”, explica Jaime Usach, Secretario General de CAIFE.

En términos operativos, el proceso de armado implica transformar un predio vacío en una verdadera “ciudad efímera”. En pocos días se levantan estructuras, se instalan sistemas eléctricos, iluminación, conectividad y señalética, mientras se coordina la circulación de miles de personas por jornada. Cada stand, además, representa la identidad de una marca o editorial, lo que exige un trabajo a medida que combina diseño, funcionalidad y experiencia del visitante. “Es una industria que combina creatividad, precisión y capacidad de respuesta en tiempo récord”, aseguró.

El montaje requiere una logística milimétrica: ingreso de materiales, cumplimiento de normativas de seguridad, coordinación de múltiples proveedores y trabajo en simultáneo de distintos equipos. “Todo esto sucede en plazos acotados, donde la eficiencia y la planificación son clave para cumplir con la apertura del evento”, explicó.

Además del impacto cultural, este tipo de eventos impulsa la actividad económica y genera empleo en múltiples rubros vinculados a la industria ferial que abarcan desde la construcción y el diseño hasta los servicios técnicos y la producción. “Las ferias no solo son espacios de encuentro cultural, también son motores de desarrollo para muchas pymes y profesionales que trabajan detrás de escena”, agregó Usach.

Asimismo, subrayamos que el crecimiento de eventos de gran escala representa una oportunidad para consolidar estándares de calidad, fomentar la innovación en diseño de espacios y potenciar el rol de Argentina como sede de exposiciones de nivel internacional.

En este contexto, desde CAIFE destacan la importancia de seguir fortaleciendo al sector, promoviendo la profesionalización y visibilizando el valor de una industria que, aunque muchas veces pasa desapercibida, resulta fundamental para que estos eventos sucedan.