La inteligencia artificial como aliada: el desafío de cerrar la brecha de género desde la tecnología 

En el marco del Día Internacional de la Mujer, se abre un nuevo frente en el debate sobre la equidad de género: el campo de la inteligencia artificial (IA). Expertos de la industria tecnológica, hacen un llamado a reconocer que la diversidad en los equipos de desarrollo ha dejado de ser únicamente un valor cultural para convertirse en un factor crítico de calidad, innovación y responsabilidad para el futuro de la tecnología.

El sesgo algorítmico es un riesgo inherente a la tecnología actual. La inteligencia artificial aprende de los datos con los que se alimenta, y si estos reflejan desigualdades estructurales, los algoritmos las perpetúan. Esto tiene consecuencias tangibles, desde sistemas de contratación que asocian roles de género, hasta diagnósticos de salud que, al estar centrados en síntomas masculinos, pueden llevar a errores en el tratamiento de mujeres. ¹

En América Latina, este desafío es particularmente notorio. La IA ya se utiliza en decisiones críticas como la asignación de subsidios, la selección de becas e incluso en la seguridad pública mediante reconocimiento facial. Sin embargo, estudios demuestran que estas tecnologías pueden presentar riesgos de exclusión, como una tasa de falsos positivos más alta en mujeres en sistemas biométricos, lo que puede derivar en detenciones injustas, o algoritmos de crédito que penalizan trayectorias laborales femeninas, limitando su acceso a oportunidades económicas. ²

Natalia Jakubowski, Manager de Data & Analytics – Responsable de IA & INTELLIGENT SOLUTIONS Argentina en NTT DATA Argentina, comentó al respecto: “La evidencia es clara: el desafío del sesgo algorítmico es uno de los más relevantes en el desarrollo actual de estas tecnologías. La inteligencia artificial no es neutral: refleja las decisiones que tomamos al diseñar los sistemas, los datos que utilizamos y los criterios con los que evaluamos sus resultados. Por eso, la solución no pasa únicamente por revisar los datos, sino también por cómo diseñamos y desarrollamos estos sistemas. Asegurar equipos diversos en las etapas de diseño, desarrollo y auditoría permite anticipar mejor estos riesgos y construir soluciones más robustas. En ese sentido, la diversidad deja de ser solo una métrica cultural y se convierte en un factor clave de calidad, innovación y responsabilidad

En un día tan significativo como el 8 de marzo, el debate sobre la equidad debe necesariamente incluir el espacio digital y las herramientas que lo moldean. Fomentar la participación plena y equitativa de las mujeres en el sector tecnológico no es solo un acto de justicia, sino una condición necesaria para asegurar que la inteligencia artificial se desarrolle como una fuerza para la inclusión y no como un amplificador de desigualdades históricas. 

[1] ONU Mujeres. Disponible en: https://www.unwomen.org/es/noticias/entrevista/2025/02/como-la-inteligencia-artificial-refuerza-los-sesgos-de-genero-y-que-podemos-hacer-al-respecto 

[2] Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Disponible en: https://www.undp.org/es/latin-america/blog/inteligencia-artificial-con-sesgos-reales-nuevos-retos-para-la-igualdad-de-genero-en-america-latina-y-el-caribe