La inflación vuelve a marcar la agenda

La inflación de enero siguió sin dar buenas noticias al Gobierno y los precios se incrementaron 2,9% en el mes, marcando la octava aceleración desde el mínimo de 1,5% de mayo de 2025. En general, el primer trimestre suele ser complicado en materia inflacionaria dado el importante aumento de los precios estacionales que, de hecho, subieron 5,7% y traccionaron al índice. Sumado a ello, el precio minorista de la carne continúa corrigiendo (4,4%) para acompañar las subas del ganado en pie (30% entre nov-25 y ene-26 para el novillito h390), explicadas por un mercado internacional con escasez de oferta de los principales productores y un consumo estacionalmente elevado durante las fiestas y el verano. Dentro del mal resultado, un aspecto positivo fue que la inflación núcleo, que excluye a los precios regulados y estacionales y da una idea de la trayectoria del fenómeno inflacionario más allá de factores puntuales, se desaceleró de 3% en diciembre a 2,6% en enero. Como consecuencia de la aceleración inflacionaria de los últimos meses, el salario privado formal volvió a perder poder adquisitivo en diciembre (0,3%), situación que probablemente se replique en enero y comience a revertirse cuando la inflación retome el sendero a la baja. En este marco, no sorprende que la actividad económica continúe dando señales mixtas, permaneciendo estancada desde su pico a inicios de marzo.
Badlar vs inflación y vs dólar – tasa anualizadaDe esta manera, la combinación entre inflación mayor a la esperada y dólar estable invirtió la ecuación de tasas de interés que se dio durante los meses de inestabilidad que precedieron a las elecciones. En efecto, desde octubre las tasas en pesos volvieron a ubicarse por encima de la trayectoria del tipo de cambio, pero por debajo de la inflación. Para los inversores, ganan atractivo los activos en pesos en un contexto de menor incertidumbre y las estadísticas así parecen reflejarlo: en diciembre los argentinos compraron USD 2.186 millones, una cifra elevada pero que es la mitad de los USD 4.196 millones adquiridos en octubre. Desde la perspectiva del sector agrícola, las tasas son onerosas en un escenario de tipo de cambio de acuerdo a las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA y a la dinámica de los primeros meses del año. Lo inverso ocurre con el financiamiento en dólares, que hoy luciría más atractivo incluso pese a que las tasas de 9-10% que pueden obtenerse en el mercado son más altas que en años anteriores. Para lechería y ganadería, el financiamiento en pesos puede resultar atractivo, o no, dependiendo de la evolución esperada de los precios de sus productos en los próximos meses. En ese sentido, como comentamos anteriormente, el precio de las distintas categorías de ganado viene corrigiendo mientras que el de la leche permanece rezagado respecto a la inflacion.
En suma, las variables cambiarias y financieras muestran una mejora que puede anticipar, luego de un 2025 turbulento, el retorno de la inflación al sendero de la baja en los próximos meses y una progresiva recuperación del nivel de actividad. Para lograrlo, resta terminar de recuperar el acceso al mercado financiero global para refinanciar los vencimientos de deuda. Si bien siempre existen imponderables, siendo quizás el más crítico la situación internacional y las elecciones en Estados Unidos, el Gobierno finalmente parece haber retomado la iniciativa económica y política en un año donde será clave fortalecer la macroeconomía para encarar un 2027 con elecciones presidenciales.