El Intendente de Godoy Cruz supervisó las intervenciones realizadas en la cuenca 301, entre las cuencas Frías y Maure, que forman parte de un trabajo sostenido de prevención y ordenamiento territorial.
El intendente Diego Costarelli recorrió, junto al ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema, las obras de control de torrentes realizadas en la cuenca 301, ubicada en la cerrillada de Mogotes, entre las cuencas Frías y Maure. Las intervenciones forman parte de una estrategia de prevención que busca reducir el impacto de posibles crecientes aluvionales sobre los sectores urbanizados.
Durante la recorrida, Costarelli destacó el trabajo sostenido que el departamento viene desarrollando durante los últimos 18 años en materia de seguridad hídrica y ordenamiento territorial. En ese sentido, remarcó la importancia de contar con infraestructura que permita actuar sobre el agua antes de que llegue a las zonas habitadas.
“Esto es el resultado de 18 años de seguridad hídrica y ordenamiento territorial”, señaló el intendente durante la visita a las obras. Además, explicó que frente al escenario generado por el fenómeno del Súper Niño, el Municipio reforzó las acciones de prevención y planificación.

Obras para reducir la velocidad de las crecientes
Las intervenciones sobre la cuenca 301 se integraron a un sistema más amplio de trabajos desarrollados sobre las cuencas aluvionales del piedemonte. En ese esquema, Godoy Cruz trabajó junto con la Dirección de Hidráulica y otros organismos vinculados al manejo de las cuencas para incorporar infraestructura destinada a disminuir la velocidad y el impacto de los caudales.
La estrategia contempla más de 30 microintervenciones distribuidas en distintas cuencas del piedemonte, además de gaviones, reservorios, colectores y otras estructuras que funcionan como retardadores del agua. El objetivo es que, ante una tormenta intensa, parte de la energía de la creciente pueda ser contenida y regulada antes de alcanzar el área urbana.
En ese marco, las obras recorridas por Costarelli representaron una continuidad del trabajo preventivo desarrollado durante los últimos años. La infraestructura busca reducir los riesgos para los habitantes y los bienes ubicados aguas abajo, especialmente en sectores donde las características del terreno incrementan la posibilidad de que se produzcan escurrimientos aluvionales.
El Intendente también puso el foco en la necesidad de sostener una planificación que no se limite a responder ante una emergencia. “Frente al fenómeno del Súper Niño, nosotros no esperamos la emergencia, planificamos y coordinamos junto a Dirección Hidráulica e Irrigación en el manejo de cuencas aluvionales”, afirmó.
De esta manera, las obras de la cuenca 301 se sumaron a un esquema preventivo que incluye el mantenimiento de cauces y sistemas de drenaje, el funcionamiento de reservorios y diques de contención y el ordenamiento del crecimiento urbano en sectores expuestos. En conjunto, estas medidas buscan que la respuesta ante una eventual tormenta comience antes de que el agua alcance los barrios.