El proyecto fue seleccionado para ser financiado por el programa provincial de Infraestructura Turística Municipal, gracias a sus características y el objetivo de convertirse en epicentro del enoturismo. Se proyecta un fuerte impacto económico, turístico y de empleabilidad
Las claves de la Ciudad del Vino
Es importante resaltar que, el futuro museo será el espacio del vino tecnológicamente más avanzado del país. Para ello, incorporará piezas con realidad aumentada, hologramas y simulaciones interactivas.A su vez, el proyecto recupera el patrimonio histórico de la Bodega Arizu, integrándose a una propuesta contemporánea que mira al futuro sin perder identidad.De este modo, la propuesta atraerá visitantes nacionales e internacionales de nivel medio y alto, especialmente interesados en la enogastronomía y la cultura. Entre los principales mercados se destacan Estados Unidos, Brasil, Reino Unido, Francia, Alemania, Buenos Aires y Córdoba.
Impacto turístico y económico
La Ciudad del Vino permitirá incrementar el gasto promedio y la estadía de los turistas, además de sumar un valor diferencial: la desestacionalización de la oferta turística, gracias a actividades permanentes durante todo el año.Como consecuencia, se prevé un fuerte impulso a la generación de empleo y nuevos negocios locales, fortaleciendo sectores clave como la hotelería, la gastronomía, las artesanías y los productos gourmet.Junto a esto, se proyecta un aumento del gasto promedio y la estadía, y un valor extra: se desestacionaliza la oferta turística con actividades permanentes.Por esto, la Ciudad del Vino impulsará la generación de empleo y nuevos negocios locales, para apalancar la hotelería, gastronomía, artesanías y productos gourmet.
Alianza estratégica para impulsar la Ciudad del Vino
En el marco del desarrollo del proyecto, durante su viaje a la ciudad francesa de Burdeos, el intendente Costarelli firmó un Convenio Marco de Cooperación con la Fundación para la Cultura y las Civilizaciones del Vino – La Cité du Vin. Este acuerdo promueve intercambios culturales, educativos, científicos, sociales, económicos y turísticos, todos centrados en la cultura del vino y los territorios vitivinícolas.Así, la Ciudad del Vino se consolida como una pieza central de esta alianza internacional, fusionando historia, cultura y tecnología, y posicionando a Godoy Cruz y a Mendoza como referentes globales del vino experiencial.