Veteranos de Malvinas .Primera peregrinacion de soberania en Lujan.

VGM Lili Colino unica Veterana de Fuerza Aerea

Acto inicial ,antes de la misa

La catedral de Lujan recibe a los Veteranos y sus familias

Veteranos de Malvinas peregrinaron por primera vez a Luján en una jornada de fe, memoria y soberanía

Con la Virgen de Luján como símbolo de protección y esperanza, miles de veteranos de guerra de Malvinas, familiares y autoridades locales y nacionales participaron este domingo 20 de septiembre de la primera peregrinación nacional hacia la Basílica. La jornada reunió emoción, agradecimiento y el compromiso permanente con la causa Malvinas.

Luján vivió este domingo una jornada histórica. La ciudad fue escenario de la primera peregrinación nacional de veteranos de guerra de Malvinas, una convocatoria que reunió a miles de combatientes, familiares de caídos y representantes de organismos oficiales que diariamente trabajan y acompañan, desde sus funciones, a los veteranos. Si bien hoy participaron desde su vocación malvinera, todos estuvieron unidos en torno a una misma expresión de fe y soberanía. El encuentro había sido anunciado como una iniciativa conjunta del Municipio de Luján, el Santuario de Nuestra Señora de Luján, la Federación de Veteranos de Guerra de la Provincia de Buenos Aires, la Confederación de Combatientes de Malvinas y el Centro de Veteranos de Guerra local, con el objetivo de homenajear a los caídos, abrazar a quienes regresaron y recordar a quienes sucumbieron en la posguerra. Previo al inicio, en el Complejo Monumental Malvinas Argentinas tuvo lugar el reencuentro de camaradería, donde primó la hermandad indisoluble que tienen aquellos que comparten la memoria viva de la turba. La ceremonia comenzó en la Rotonda Ana de Matos, con el izamiento del Pabellón Nacional encabezado por el intendente Leonardo Boto, junto a integrantes de su gabinete, veteranos de Luján, representantes de distintos municipios y autoridades nacionales y provinciales. Mientras la bandera argentina ascendía, los presentes entonaron “Aurora” bajo un sol brillante que coronó la ceremonia y dio paso a un minuto de silencio por los 649 caídos en combate, custodios permanentes de nuestras Islas.

Luego, las columnas de veteranos y familiares emprendieron la marcha hacia la Basílica de Luján. En el recorrido predominó el agradecimiento por la compañía espiritual de la Virgen durante la guerra de 1982, recordada por muchos excombatientes como presencia y amparo en el frío de las trincheras. La imagen de la Patrona de la República Argentina fue portada con devoción y, durante el trayecto hacia la explanada del santuario, surgió entre los caminantes la Marcha de Malvinas. Allí se desarrolló el acto central.

El Himno Nacional Argentino fue entonado por el VGM Fabio Santana, combatiente de La Matanza.

Frente a la Basílica, con el Cabildo lujanense de fondo, el intendente Leonardo Boto dirigió sentidas palabras a la familia malvinera. También hablaron referentes locales y representantes de los veteranos que impulsaron y organizaron esta primera peregrinación, entre ellos integrantes de la Confederación Nacional de Combatientes de Malvinas y de la Federación Provincial. En cada intervención se reiteró el valor de la memoria activa, el reconocimiento a los héroes caídos, a quienes hoy continúan malvinizando y a los fallecidos de posguerra. Todos coincidieron en el reclamo pacífico e irrenunciable por la recuperación de las Islas Malvinas.

Uno de los momentos más emotivos del acto fue el intercambio de presentes. El presidente de uno de los centros de veteranos de Luján entregó al padre Lucas García una placa recordatoria de esta primera peregrinación, concebida como punto de partida para futuros encuentros anuales de veteranos, sus descendientes y todos aquellos que sostienen la causa Malvinas. La placa, recibida con visible emoción, será colocada en la Basílica como testimonio de esta jornada fundacional.

Tras la entrega, finalizado el acto en la explanada, los presentes ingresaron a la Basílica para participar de la misa de agradecimiento, fe y Malvinas.

La celebración religiosa fue presidida por monseñor Jorge Eduardo Scheinig, arzobispo de la Arquidiócesis de Mercedes-Luján, acompañado por el padre Lucas García, responsable de la administración pastoral del templo. La homilía estuvo atravesada por palabras de reconocimiento a los veteranos, pedidos por la paz y la reafirmación del sentimiento nacional: las Malvinas son argentinas y su recuperación debe sostenerse siempre por vías pacíficas.

El cierre dejó una escena poco habitual y profundamente conmovedora: a pedido del arzobispo Scheinig, los presentes entonaron a capela el Himno Nacional Argentino. La canción patria resonó a viva voz junto a los veteranos de Malvinas y provocó lágrimas en muchos de los asistentes, como síntesis de una jornada donde la fe, la gratitud y la memoria se unieron en un mismo gesto colectivo.

Así, la primera peregrinación nacional de veteranos de Malvinas a Luján quedó inaugurada con vocación de continuidad. Una caminata nacida para perdurar en el tiempo, transmitir la causa a las nuevas generaciones y renovar, año tras año, el compromiso de todo un pueblo con el reclamo irrenunciable, la fe y la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.