

MUESTRA DE MALVINAS EN EL STAND BRITANICO PRESENTADO POR EL EMBAJADOR DE REINO UNIDO EN EXPO PRADO 2026
Cancillería uruguaya retrocede tras polémica por stand de Malvinas en la Expo Prado
La presencia de un espacio dedicado a las Islas Malvinas en el pabellón británico de la Expo Prado 2026 volvió a encender la tensión diplomática en la región. La edición 121 de la tradicional muestra internacional de Ganadería, Agroindustria y Comercio se está llevando a cabo desde el día 11 hasta el 20 de septiembre. Uno de los stands en la muestra pertenece a representantes isleños de las Islas Malvinas, mencionándolas y promocionándolas como propias y con su nombre en inglés. Ofrecen convenios comerciales, posibilidad de radicación y trabajo, junto con ofertas de turismo. No mencionan que es un territorio usurpado, en reclamo internacional, y que no tienen la legalidad de representación.
La Embajada argentina en Montevideo había expresado su rechazo a la instalación de un “escritorio isleño” que difundía material político bajo la bandera del Reino Unido, lo que motivó una reacción inicial de la Cancillería uruguaya. Sin embargo, el ministerio terminó retirando la comunicación enviada al Parlamento y atribuyó el episodio a un “error involuntario”.
El planteo argentino, transmitido el 31 de agosto, subrayaba que la feria agropecuaria no debía convertirse en plataforma para legitimar a un “gobierno” isleño no reconocido por ninguno de los dos países. En la carta, la representación diplomática agradeció el respaldo histórico de Uruguay a la posición argentina en la disputa de soberanía y pidió que las autoridades evitaran contactos oficiales con delegaciones vinculadas a las Islas Malvinas.
En respuesta, el Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo trasladó la inquietud a las presidencias del Senado y de Diputados del vecino país, recordando la postura tradicional de apoyo a la reivindicación argentina.
La reacción política no tardó en llegar. El senador colorado Pedro Bordaberry calificó la nota como “improcedente” y advirtió que ningún gobierno extranjero puede condicionar el accionar de un legislador uruguayo. Aunque reafirmó su respaldo a los derechos argentinos sobre Malvinas, denunció una “intromisión inadmisible” en la independencia del Poder Legislativo oriental y cuestionó que Cancillería se convirtiera en “correa de transmisión” de una sugerencia externa. “Ningún gobierno extranjero, y lo digo con el mayor respeto por la hermana República Argentina y por su reclamo, que Uruguay ha acompañado históricamente, tiene potestad para decirle a un legislador oriental con quién puede o no puede hablar en el ejercicio de su función. Un legislador oriental no recibe órdenes ni sugerencias de una embajada, ni de un ministerio ajeno, ni del propio Ministerio de Relaciones Exteriores de mi país”, manifestó en su rechazo a la sugerencia de la República Argentina y a su propia Cancillería.
Ante la controversia, el ministerio encabezado por Mario Lubetkin Tulbovic, canciller de la República Oriental del Uruguay, emitió una nueva comunicación dejando sin efecto la primera misiva. Fuentes oficiales aseguraron que el canciller no estaba al tanto del envío y que, al tomar conocimiento, ordenó la marcha atrás inmediata.
No es la primera vez que la Expo Prado se convierte en escenario de disputa simbólica.
En el año 2014, por primera vez se presentó el stand, con la presencia del ilegal gobernador isleño. Fue justamente un año después del referéndum no reconocido por la ONU ni por Argentina, donde los usurpadores reclamaban un derecho inexistente a su autodeterminación. En 2015, un grupo de veteranos de Malvinas viajó a Montevideo, ingresó de manera pacífica a la exposición y, en el stand de Malvinas, colocó la bandera argentina, recibiendo el apoyo de los visitantes a la muestra ganadera.
En 2017 y 2022, Argentina ya había elevado quejas similares por la presencia de stands británicos vinculados a las islas. La edición 121 de la feria, inaugurada este año por el presidente Yamandú Orsi, confirma que la cuestión Malvinas sigue proyectándose más allá de los ámbitos diplomáticos, incluso en espacios rurales y comerciales.