Fuente: iProfesional
El Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan quedó nuevamente bajo el foco público tras difundirse una investigación periodística que expone presuntas irregularidades en la contratación de servicios de limpieza. Según reveló iProfesional, el ente sanitario habría sostenido durante años una relación directa y casi exclusiva con la empresa Floor Clean, a la que se le habrían otorgado renovaciones sucesivas sin competencia efectiva.
La denuncia apunta a que el vínculo entre el hospital y la firma se habría consolidado mediante un esquema administrativo que permitió prórrogas, ampliaciones presupuestarias y adjudicaciones que limitaron la participación de otros posibles prestadores. Para los críticos, este mecanismo habría generado un circuito cerrado que, con el paso del tiempo, se transformó en una práctica rutinaria.
Quienes levantaron la voz dentro del propio Garrahan señalan que se trata de un servicio de alto impacto operativo y presupuestario, por lo que deberían existir controles externos e informes de auditoría documentados. Sin embargo, de acuerdo con el informe periodístico, esos elementos no habrían sido presentados con la periodicidad ni la profundidad necesarias para garantizar transparencia absoluta en el uso de fondos públicos.
Además, trabajadores y técnicos del hospital aseguran que desde hace años vienen planteando observaciones en reuniones internas, pero que los señalamientos no encontraron una canalización administrativa concreta. La falta de respuestas, sostienen, alimentó la percepción de que las decisiones vinculadas a las licitaciones eran tomadas con criterios discrecionales.
La situación terminó llamando la atención de representantes legislativos, que ahora buscan información oficial sobre cómo se estructuraron los contratos, qué montos se destinaron y bajo qué normativa se autorizaron las sucesivas renovaciones. Desde distintos bloques parlamentarios se advirtió que, de comprobarse maniobras irregulares, podría tratarse de un caso emblemático de deficiencias en los procesos de contratación del sector público.
Hasta el momento, las autoridades del Garrahan no se pronunciaron públicamente sobre el tema, aunque trascendió que se analiza la apertura de un relevamiento interno para reunir documentación y elaborar respuestas institucionales. Paralelamente, organismos de control ya recibieron reportes preliminares y podrían avanzar con actuaciones administrativas o judiciales.
El caso vuelve a encender el debate sobre la tercerización de servicios en áreas críticas del Estado. En el Garrahan, un hospital de referencia nacional y continental, la polémica es especialmente sensible: no se trata solo de números, sino del uso de recursos esenciales para mantener en funcionamiento una institución que brinda atención gratuita y de alta complejidad a miles de familias de todo el país.
Con la investigación de iProfesional sobre la mesa, el hospital más emblemático de la pediatría argentina enfrenta ahora una etapa de escrutinio público, político e institucional que podría redefinir la forma en que se gestionan sus contratos en los próximos meses.