En el marco del debate público en torno a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, la Cámara Argentina de la Industria Ferial (CAIFE) dio a conocer los resultados de una encuesta realizada entre sus asociados – con la participaron del 70% del padrón – con el objetivo de reflejar la diversidad de opiniones que coexisten dentro del sector y poner en valor el diálogo democrático como base para la construcción de consensos.
Los resultados del relevamiento evidencian una pluralidad de posturas frente a la ley que propone la reforma laboral. El contraste es claro y, si bien más del 55% de las empresas señala a los costos operativos como su principal problema, solo el 31,6% se manifiesta absolutamente de acuerdo con la reforma laboral, mientras que casi un 29% considera que es necesaria, pero no en la forma propuesta y el 10.5% manifestó no estar de acuerdo. Para CAIFE, este dato refleja la complejidad del debate y la necesidad de evitar miradas simplistas.
“Hay que valorar al que piensa distinto, escuchar sus opiniones y, sobre todo, respetarlo; Podemos debatir internamente, buscar grises entre los polos, pero siempre con base en el respeto y buscando qué es lo mejor para todos los que integramos la industria, no para cambiar algo y en el próximo Gobierno volver a cambiarlo porque así nunca va a funcionar”, expresó Pablo Ruda, presidente de CAIFE.
Desde la Cámara remarcaron que no existe una posición única ni un acompañamiento automático a las políticas públicas, sino una mirada crítica y responsable. “No tenemos ningún interés en apoyar ciegamente medidas que merecen un debate profundo y que, según cómo se implementen, podrían generar desigualdades”, explicó Ruda.
“Algo que coincidimos en la cámara es que para los empresarios pymes es mucho más importante y satisfactorio incorporar nuevos talentos que beneficiarnos de una eventual reducción de costos por despidos”, sostuvo Ruda.
“Merecemos un debate serio, a la altura, sin chicanas y con vista a futuro; el equilibrio entre flexibilidad y seguridad laboral es posible sin inclinar la balanza y para llegar a eso es imprescindible que el Congreso discuta estas reformas con respeto institucional, escuchando todas las voces y honrando el funcionamiento de la democracia”, concluyó Ruda.