El colectivo sanitario sigue recorriendo el país: esta vez brindó atención médica gratuita en Santiago del Estero

La unidad sanitaria móvil de la Fundación Boreal estuvo en la localidad de Fernández, acercando atención gratuita en oftalmología, odontología, medicina general y acciones de prevención para comunidades con acceso limitado a la salud.

El colectivo sanitario de la Fundación Boreal sigue rodando por distintas provincias y, en esta oportunidad, llegó a Santiago del Estero, con una parada clave en la localidad de Fernández. Allí brindó atención en oftalmología, odontología y medicina general de forma gratuita, acercando servicios esenciales a trabajadores rurales, niños, adultos mayores y familias que muchas veces deben recorrer largas distancias para acceder a controles médicos.

El operativo funcionó con turnos programados y atención personalizada, garantizando cobertura a quienes habitualmente encuentran barreras para acceder a la salud básica. Esta acción se enmarca en el compromiso que Fundación Boreal sostiene desde hace más de 5 años en distintas regiones del país.

“Entre las especialidades más requeridas se destacaron oftalmología y odontología. En el primer caso, se realizaron controles visuales y se entregaron anteojos recetados a quienes lo necesitaban, un recurso clave para la vida cotidiana y laboral. En odontología, trabajamos en prevención, atención básica y orientación sobre salud bucal, además de entregar kits de cuidado bucal gracias a la colaboración con Colgate”, señaló Cristian Mur, Director Ejecutivo de Fundación Boreal.

En esta nueva etapa, el operativo también incorporó campañas de prevención. Se brindó información sobre el cuidado de la piel para quienes trabajan al aire libre y se realizaron tratamientos dermatológicos. Además, se llevó adelante la campaña “Sonrisas Saludables”, enfocada en promover hábitos de higiene bucal en niños y familias.

En paralelo, la Fundación impulsa una iniciativa que combina salud visual y reciclaje a partir de la recolección de tapitas plásticas. Con este material, y gracias a una fábrica propia desarrollada junto a aliados estratégicos, se producen marcos de anteojos resistentes, livianos y modernos. El proceso incluye la clasificación, limpieza y trituración de las tapitas, que luego se transforman en materia prima para fabricar los marcos que finalmente son entregados de forma gratuita a personas que no pueden acceder a ellos. De esta manera, un residuo cotidiano se convierte en una solución concreta que mejora la calidad de vida, al tiempo que reduce el impacto ambiental y fortalece una cadena de valor con impacto social.

“Solo en este último recorrido atendimos a casi 70 personas con profesionales propios que cuentan con matrícula nacional, y en lo que va de 2026 ya superamos los 10.000 pacientes. Esto refleja el compromiso que tenemos con las comunidades y demuestra que es posible combinar acceso a la salud con iniciativas sustentables que generan un impacto real en la calidad de vida de las personas”, agregaron desde la Fundación.