La conducción nacional de los trabajadores judiciales defendió la medida de fuerza contra la reforma laboral y rechazó cualquier intento de recorte sobre la Justicia Nacional del Trabajo. En diálogo con ELDELEGADO, Julio Piumato sostuvo que el conflicto “no es sectorial, sino una defensa de los derechos de todos los trabajadores”.
La consigna fue clara y directa. Bajo el lema “No hay justicia sin justicia social”, la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) encabezó una jornada nacional de protesta en defensa de la Justicia Nacional del Trabajo, en el marco del paro convocado contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno. La movilización tuvo réplicas en distintos puntos del país y contó con el respaldo del triunvirato de la CGT y de su Consejo Directivo.
En declaraciones a ELDELEGADO, el secretario general de la UEJN, Julio Piumato, afirmó que la convocatoria “expresó la unidad del movimiento obrero frente a un proyecto regresivo que busca desmantelar conquistas históricas”. Según el dirigente, la iniciativa oficial apunta a “vaciar de contenido a la Justicia del Trabajo para dejar a los trabajadores sin una herramienta clave de defensa”.
El eje del reclamo gira en torno a la llamada “modernización laboral”, que para el gremio encubre una avanzada sobre derechos adquiridos. Piumato advirtió que, detrás del discurso de eficiencia, “hay un intento concreto de reducir la competencia de la Justicia Nacional del Trabajo y limitar su alcance en la Ciudad de Buenos Aires”. A su entender, esa modificación implicaría “una justicia más débil, funcional a los intereses empresarios”.
Uno de los puntos más sensibles del planteo sindical es la posibilidad de trasladar o cerrar estructuras judiciales específicas. “Colonizar el Poder Judicial o fragmentarlo es una forma de condicionar los fallos y disciplinar los reclamos”, sostuvo el dirigente, quien remarcó que la defensa del fuero laboral excede a los empleados judiciales y alcanza a todo el universo de trabajadores registrados y no registrados.
La protesta incluyó una masiva concentración frente al edificio de la avenida Diagonal 760, sede emblemática del fuero laboral. Allí, según describieron desde el gremio, se vivió una jornada “multitudinaria y espontánea”, con fuerte presencia de delegaciones del interior y dirigentes sindicales de distintos sectores.
Piumato insistió en que, más allá del avance legislativo del proyecto en el Congreso, la organización “no va a quebrar su voluntad de lucha”. “Nos queda la dignidad, la organización y la convicción de que este atropello será derrotado en la calle y en los tribunales”, afirmó, al tiempo que adelantó que continuarán las acciones gremiales si la iniciativa prospera.
Para la conducción sindical, el debate en torno a la Justicia del Trabajo es, en definitiva, una discusión sobre el modelo de país. “Defender la Justicia Nacional del Trabajo es defender el equilibrio entre capital y trabajo. Si esa balanza se rompe, se rompe también la protección de millones de argentinos”, subrayó.
Con un mensaje que combinó advertencia y determinación, Piumato cerró la entrevista con una frase que sintetiza la posición del gremio: “La Justicia Nacional no se entrega, se defiende. Y más temprano que tarde, la justicia de los trabajadores va a triunfar”.