Planificar la salud: el paso que transforma el cuidado en ventaja competitiva

Hay mañanas en las que el cansancio se disfraza de normalidad. Un café más fuerte, una reunión más breve, un mensaje que dice “ya lo vemos después”. Así empieza, muchas veces, el camino hacia el agotamiento. No aparece de golpe; se construye con la rutina, con la falta de pausas y con la idea, todavía persistente, de que cuidar de uno mismo es un lujo reservado para las vacaciones.

Pero si el bienestar puede planificarse, ¿por qué seguimos esperando a colapsar para hacerlo? Porque, así como el burnout no surge de un día para otro, deja señales que podrían anticiparse si se aprende a leerlas a tiempo: la prevención y la planificación son las verdaderas claves para detenerlo antes de que avance.

Planificar no es improvisar ni esperar que las vacaciones resuelvan el desgaste. Según la Organización Mundial de la Salud, la salud mental es un estado que permite afrontar el estrés y trabajar adecuadamente. Para lograrlo, las empresas deben crear entornos que reduzcan riesgos psicosociales y promuevan bienestar. El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) lo define con claridad: planificar significa diseñar acciones estructuradas que aborden factores como carga laboral, liderazgo y clima organizacional, con fases concretas: diagnóstico, objetivos, implementación y evaluación. No se trata de “irse de vacaciones”, sino de integrar la salud mental en la estrategia corporativa, con políticas, protocolos y recursos que prevengan el agotamiento y fomenten resiliencia.

En Briut Salud lo vemos todos los días: la fatiga no espera. Por eso insistimos en que cuidar no es un discurso de moda, sino una decisión estratégica”, afirma Víctor Dosoretz, CEO y cofundador.

Las plataformas de teleconsulta son parte de esa Permiten que las personas accedan a profesionales sin perder tiempo en traslados, desde la oficina o el hogar. Cuando la tecnología se pone al servicio del cuidado, planificar deja de ser teoría y se convierte en práctica cotidiana”, suma Dosoretz


La última Encuesta de Bienestar de Aon indica que el 87 % de las organizaciones tiene alguna iniciativa de bienestar y el 83 % cuenta con una estrategia formal, lo que supone un salto de más de 25 puntos desde 2020. Además, el 41 % integra el bienestar en su estrategia de negocio general. Esto confirma que la planificación no es un accesorio, es parte del núcleo competitivo.

El impacto va más allá de la percepción. El McKinsey Health Institute señala que los empleados que viven experiencias laborales positivas reportan mejor salud holística y mayor innovación. El burnout, en cambio, está directamente vinculado a cargas excesivas y falta de apoyo. Prevenirlo exige intervenciones organizacionales que actúen sobre las demandas y los facilitadores: políticas flexibles, rediseño de tareas y acceso a recursos de salud mental.

Planificar el bienestar no solo evita el desgaste emocional, también impacta en los números. La Kaiser Family Foundation estima que, por cada dólar invertido en programas de bienestar, las empresas ahorran entre 1,88 y 3,92 dólares en costos médicos. Johnson & Johnson, por ejemplo, redujo gastos en 250 millones de dólares en una década gracias a estas iniciativas.

El ROI es tangible: la Fundación máshumano reporta mejoras del 25 % en desempeño general cuando se implementan planes integrales, y Gallup confirma que las compañías con altos niveles de engagement logran un 21 % más de rentabilidad y 41 % menos ausentismo.

Cristina Jardón Serrano, formadora y consultora de Bienestar Organizacional,  lo resume en su análisis para Invertir en bienestar no es un gesto altruista, es una decisión empresarial inteligente que genera retorno significativo”. Y ese retorno no se limita a la productividad: también fortalece la cultura, reduce la fuga de talento y mejora la reputación corporativa.

En Briut Salud, la visión es clara. “El bienestar no puede esperar a enero. Las empresas que apuestan por la salud integral de sus equipos logran hasta un 89 % más de retención de talento y menores tasas de ausentismo”, afirma Ariel Dosoretz, COO y cofundador. Para él, la clave está en soluciones simples y Esa simpleza cambia la ecuación porque hace que cuidar de uno mismo deje de ser un esfuerzo adicional”.

Antonela Savoca Bentivegna, CMO y cofundadora de Briut Salud, agrega que “el bienestar debe ser holístico. No basta con apps o días libres; hay que crear entornos donde los colaboradores se sientan apoyados en todos los aspectos de su vida y cuenten con especialistas”. Esa mirada, aplicada con tecnología y acompañamiento profesional, convierte la prevención en una práctica cotidiana.

Planificar la salud y el bienestar no es un concepto abstracto, es un proceso concreto. El CERMI lo describe en cuatro fases: diagnóstico psicosocial, diseño del plan, implementación y seguimiento. El primer paso es evaluar riesgos como sobrecarga, falta de reconocimiento o liderazgo deficiente. Luego, definir objetivos y recursos: talleres de gestión del estrés, pausas activas, acceso a terapia. La implementación requiere compromiso de la alta dirección y medición de resultados. Finalmente, la cultura: normalizar conversaciones sobre salud mental, evitar estigmas y capacitar líderes en empatía.

Las empresas no necesitan más complicaciones, sino herramientas que simplifiquen su tarea de cuidar a las personas”, afirma Víctor. Esa simplicidad se traduce en soluciones digitales que integran salud física, emocional y mental en un mismo espacio. Las plataformas de teleconsulta son un ejemplo: permiten que el cuidado sea accesible y cotidiano, no un privilegio ocasional.

El cierre del año es una oportunidad para elegir cómo llegar a enero. “El bienestar no empieza en la consulta médica, sino mucho antes: en la forma en que nos tratamos, en cómo gestionamos el tiempo, en cómo acompañamos a quienes comparten con nosotros las mismas horas de esfuerzo”, reflexiona Antonela. Esa mirada resume el sentido de planificar: anticiparse para que el trabajo no se convierta en desgaste, sino en un espacio donde las personas puedan crecer y seguir construyendo.