Cada último jueves de agosto, el mundo celebra una de las variedades más reconocidas de la vitivinicultura internacional. Este 27 de agosto, dos etiquetas invitan a recorrer el Cabernet Sauvignon argentino desde la Patagonia hasta Mendoza.
| Hay cepas que atraviesan épocas, fronteras y estilos sin perder protagonismo. El Cabernet Sauvignon es una de ellas. Reconocido por su estructura, intensidad y capacidad de guarda, cada último jueves de agosto el mundo celebra su Día Internacional, una fecha que invita a volver a descubrir uno de los grandes clásicos del mundo del vino. Originario de Burdeos, Francia, el Cabernet Sauvignon nació del cruzamiento natural entre Cabernet Franc y Sauvignon Blanc. Su capacidad de adaptación permitió que encontrará identidad propia en diferentes regiones vitivinícolas del mundo, convirtiéndose en una de las variedades más cultivadas y apreciadas por consumidores, enólogos y amantes del vino. En Argentina, su presencia también habla de esa versatilidad. Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en 2025 se registraron 12.430 hectáreas de Cabernet Sauvignon distribuidas en 17 provincias, posicionándose como la cuarta variedad con mayor superficie cultivada del país. Este 27 de agosto, dos etiquetas proponen descubrir cómo una misma cepa puede encontrar expresiones diferentes según el territorio: desde San Patricio del Chañar, en la Patagonia argentina, hasta Agrelo, en Luján de Cuyo. Bodega Malma | Reserva de Familia Cabernet Sauvignon Desde San Patricio del Chañar, Patagonia, llega Reserva de Familia Cabernet Sauvignon de Bodega Malma , elaborado 100% con la variedad en un territorio caracterizado por su gran amplitud térmica, baja humedad, vientos constantes y escasas precipitaciones. Su vinificación contempla una fermentación tradicional de 20 días a temperatura controlada y una crianza de entre cuatro y seis meses, con un 40% del vino en barricas de roble de segundo uso. La línea Reserva de Familia busca expresar el terruño con aromas varietales puros, una estructura equilibrada y la elegancia característica de los grandes Cabernet patagónicos. En copa presenta un rojo rubí intenso, con aromas de frutas negras maduras que se integran con notas especiadas de pimientos y delicados aportes de la madera que recuerdan al café y al chocolate. En boca es complejo, de buena estructura, taninos redondeados y un final persistente. Precio sugerido: $22.600 Pulenta Estate | Pulenta Estate Cabernet Sauvignon Desde Agrelo, Luján de Cuyo, Pulenta Estate propone un Cabernet Sauvignon elaborado con uvas provenientes de la finca La Zulema, ubicada a 980 metros sobre el nivel del mar. Sus viñedos, plantados en 1992, dan origen a un vino que expresa el carácter del Cabernet mendocino con precisión y equilibrio. La cosecha y selección de racimos y granos se realiza de forma manual. Luego de una maceración en frío y una fermentación en acero inoxidable, concreto y barricas, el vino atraviesa 12 meses de crianza en barricas de roble francés, combinando barricas de primer, segundo y tercer uso para preservar el perfil varietal y aportar complejidad. De color rojo rubí profundo, despliega aromas especiados de pimentón, pimienta blanca y laurel, acompañados por delicadas notas de vainilla y coco provenientes de la crianza. En boca expresa estructura, suavidad y excelente textura, con un largo final que refleja su potencial gastronómico. Precio sugerido: $35.000. |
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| Pulenta Estate Cabernet Sauvignon$35.000 |
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| Bodega Malma | Reserva de Familia Cabernet Sauvignon$22.600 |
| Una cepa, dos territorios y distintas maneras de expresarla Desde los paisajes patagónicos de San Patricio del Chañar hasta la altura de Agrelo, el Cabernet Sauvignon encuentra en Argentina distintos terroirs capaces de imprimirle carácter, complejidad e identidad. Este 27 de agosto, el Día Internacional del Cabernet Sauvignon se convierte en una invitación a volver a una cepa que, aun siendo un clásico, continúa encontrando nuevas formas de expresión. Dos vinos, dos regiones y una misma variedad para celebrar la diversidad vitivinícola argentina y descubrir cómo cada territorio deja su propia huella en la copa. |

