En el corazón de Concordia, Entre Ríos, se esconde uno de los rincones más fascinantes
del litoral argentino: el Castillo de San Carlos, escenario de uno de los episodios más
encantadores en la vida de Antoine de Saint-Exupéry, el aviador y escritor francés que dio vida a El Principito.

Rodeado de un entorno natural privilegiado, el Parque San Carlos es un predio natural de 98
hectáreas que deslumbra con sus selvas en galería, lomadas verdes y vistas únicas hacia las
islas de piedra de Salto Chico. Este paisaje, que cautiva tanto a locales como a visitantes, se
consolidó con el paso de los años como un espacio clave para el turismo, la educación y la
cultura en la región.
En el centro de este parque se alza el Castillo de San Carlos, construido en 1888 por Édouard
Demachy, hijo de un acaudalado banquero francés. El imponente palacete, de 27
habitaciones, combinaba el lujo europeo con el paisaje entrerriano: mármoles, terciopelos,
cristales y avanzados sistemas de calefacción y agua corriente para la época, lo convertían en
una residencia única en la Argentina de fines del siglo XIX.

Saint-Exupéry y el encuentro que hizo historia
En 1929, el destino cruzó a Antoine de Saint-Exupéry con este escenario. Por entonces piloto
de la compañía Aéropostale, el escritor debió realizar un aterrizaje de emergencia en una
planicie cercana a Concordia tras una avería en su avión Latécoère 25.
Allí fue asistido por Suzanne y Edda Fuchs Valon, hijas de la familia francesa que habitaba el
castillo. El encuentro, inesperado y profundamente humano, dejó una huella imborrable en el
autor, quien quedó fascinado tanto por la calidez de las jóvenes —a quienes llamaría “las
princesitas argentinas”— como por la belleza del entorno.
Con el paso del tiempo, muchos investigadores sostuvieron que aquella experiencia fue una
de las fuentes de inspiración de El Principito. El historiador Eduardo Tisocco, especialista en
la vida del escritor, afirma que “el entorno de ensoñación del lugar está presente en El
Principito. Hay algo de esas islas, de esos cielos, en las páginas del libro”.
Años más tarde, en 1941, Saint-Exupéry le escribiría a su amigo, el cineasta Jean Renoir,
sugiriéndole filmar una película en este escenario, al que definió como “el castillo de
leyenda”.

De la ruina al renacer
Tras un incendio ocurrido en 1938 y décadas de abandono, el Castillo de San Carlos atravesó
un largo período de deterioro. Sin embargo, en 2013, la Municipalidad de Concordia impulsó
su recuperación, restaurándolo y poniéndolo en valor como patrimonio histórico y cultural.
“San Carlos es un hito de la memoria colectiva. Nos identifica más allá de las diferencias
sociales, políticas o económicas. Es el sitio emblemático de Concordia, reconocido y querido
por todos”, destaca Silvina Molina, licenciada en Turismo y jefa del Parque San Carlos.
Desde su reapertura, el predio recibe más de cincuenta mil visitantes al año, entre turistas
nacionales e internacionales, funcionarios, embajadores, influencers y estudiantes.
Hoy, el Parque San Carlos no solo conserva su historia, sino que la transforma en
experiencia. Visitas guiadas temáticas, teatralizaciones, títeres históricos y recorridos
literarios inspirados en Saint-Exupéry permiten a los visitantes sumergirse en un relato donde
la realidad y la fantasía se entrelazan.

Datos útiles
Ubicación
Concordia se encuentra a aproximadamente 430 km de la ciudad de Buenos Aires, en la
provincia de Entre Ríos. Forma parte de la región litoral y está rodeada por localidades como
San Salvador, Federación y Colón, integrando la ruta del vino entrerriana.
Distancias
● Chajarí: 81 km
● Colón: 115 km
● Gualeguaychú: 223 km
● Buenos Aires: 428 km
● Santa Fe: 293 km
● Uruguay: 385 km
