Cuenta regresiva para la piel perfecta antes de las fiestas

Con el inicio de la temporada festiva, la piel se convierte en protagonista.
Para enfrentar brindis, fotos y noches largas, la preparación previa es
clave. Los dermatólogos más reconocidos coinciden: la luminosidad no es
casualidad, sino resultado de una rutina estratégica. Desde tratamientos
suaves que renuevan la textura hasta cuidados de hidratación profunda
para soportar el frío o el calor. Y, para cuando la celebración termina,
también ofrecen sus recomendaciones para recuperar la frescura y
devolver equilibrio a la piel. Una hoja de ruta completa para brillar antes,
durante y después de cada encuentro de fin de año.
Las fiestas son ideales para disfrutar de la moda, la comida y las reuniones,
pero no siempre son amigas de la piel. Entre el frío del aire acondicionado,
las copas de brindis, el estrés y el maquillaje que usamos más de la cuenta,
el rostro puede pasar factura. Y si alguna vez buscaste “cómo tener buena
cara antes de una fiesta”, te recomendamos algunos tips porque todavía
estás a tiempo!.
No existe un truco mágico de último momento: una piel luminosa y
resistente a los excesos se construye con preparación, cuidados
preventivos y una buena recuperación después de cada celebración.
Según la dermatóloga Dra. Karina Saizar, una piel lista para las fiestas no
se construye en diciembre, sino bastante antes. “Lo ideal es comenzar
entre cuatro y seis semanas previas, que es el tiempo que tarda la piel en
completar un ciclo de renovación. La constancia siempre supera a los
arreglos de último momento”, señala. Su fórmula es simple: “Siempre
recomiendo comenzar por el cuidado de la superficie de la piel: mejorar su
luminosidad, uniformar el tono, afinar la textura, cerrar poros y suavizar
arrugas finas. En caso de que exista alguna patología -como acné en
adolescentes o adultos, rosácea, queratosis, lentigos, melasma o lunares
que deban controlarse- es fundamental abordarla, ya que ese es
justamente el diferencial del dermatólogo estético: tratar tanto la piel
sana como aquella con alteraciones.

La rutina domiciliaria es clave y debe adaptarse a la edad y a las
necesidades de cada paciente. Una higiene adecuada, contorno de ojos,
serum antioxidante (como vitamina C), hidratación y protector solar
durante el día, más el uso nocturno del ácido indicado según cada piel,
conforman la base de cualquier tratamiento efectivo.
“En consultorio, recomiendo planificar un esquema anual personalizado,
combinando distintos procedimientos para tratar superficie, arrugas
dinámicas y estáticas, ojeras, hidratación profunda, armonización y
estructura facial. Los peelings -químicos o mecánicos- suelen
complementarse muy bien con mesoterapia o Dermapen para aportar
antioxidantes, vitaminas y oligoelementos, logrando una piel más
luminosa y homogénea. Para las arrugas móviles, la aplicación de toxina
botulínica dos o tres veces al año permite suavizar líneas de frente,
entrecejo, patas de gallo, código de barras y cuello, abriendo la mirada sin
dolor ni riesgos cuando es realizada por un profesional experto. Cuando el
objetivo es reponer volúmenes, reposicionar tejidos y brindar efecto
lifting, se recurre al ácido hialurónico. Sabemos que el envejecimiento
actúa desde el hueso hasta la piel: se agrandan orificios óseos, se
reabsorbe el maxilar, cambian los compartimentos grasos, se pierde
colágeno y elastina y los ligamentos se distienden, generando surcos,
caída y la inversión del triángulo facial. Por eso, la reposición estratégica
de volúmenes es clave para restaurar proporciones y lograr un resultado
natural.”, explica Saizar.
Hábitos de maquillaje que le juegan en contra a tu piel
En época de fiestas todo invita al brillo, los productos de alta cobertura y
el maquillaje que dura hasta la madrugada. Pero esas fórmulas más
pesadas también tienen su costo. La dermatológa comenta que lavar
pinceles y esponjas al menos una vez por semana es clave para prevenir
brotes y manchas. También pone foco en un paso que muchos descuidan:
desmaquillar correctamente. “Los maquillajes de larga duración o muy
oclusivos pueden tapar los poros si no se retiran bien”, señala. Por eso
insiste en que la doble limpieza es fundamental: el agua micelar sola no
alcanza.
También remarca la importancia de cuidar la barrera de la piel. Su consejo
es claro: nada de dormir maquillada, aunque el producto diga que es “no

comedogénico”. Y advierte sobre el uso excesivo de fórmulas muy mates o
con alcohol, que terminan resecando y desestabilizando la piel.
En estas fiestas si querés lucir luminosa es necesario empezar ya!.