El pan dulce del restaurante Plaza Mayor, ubicado en el barrio porteño de Monserrat, se transformó en uno de los grandes protagonistas de la mesa navideña. Cada diciembre, este producto gana popularidad y en 2025 volvió a ser furor por su receta clásica, ingredientes de calidad y una elaboración que remite a lo artesanal.
La clave de su éxito está en que mantiene el sabor tradicional, sin excesos ni rellenos invasivos. El pan dulce de Plaza Mayor se caracteriza por una miga húmeda, bien aireada y una proporción equilibrada de frutas y frutos secos, lo que lo vuelve rendidor y fácil de compartir.