Claudio D´Auria, Gerente Comercial de Bodega Garzón, nos dió una entrevista para hablar de este maravilloso lugar de Uruguay
Colinas de Garzón compite de igual a igual con los mejores aceites de oliva extra virgen del mundo. Colinas de Garzón es la marca más premiada del Uruguay, estando siempre presente en el medallero de los más exigentes concursos de todo el mundo. El primer secreto del perfil sensorial distintivo está en el logro de blends obtenidos a partir de la producción de variedades plantadas en 500 hectáreas de olivares con más de una decena de ellas provenientes de Italia, España y Francia, que crecen en un inmejorable entorno que combina mar y sierras. El segundo secreto está en las instalaciones de última tecnología. Los aceites son producto de una primera extracción en frío de aceitunas que son procesadas dentro de las primeras 6 horas de cosechadas, siguiendo un riguroso protocolo de cosecha y extracción
En la costa atlántica uruguaya, se erige un verdadero paraíso vinícola que ha cautivado los paladares más exigentes del mundo: Bodega Garzón. Este rincón no solo es una bodega, sino una experiencia que ha elevado el vino uruguayo a nuevas alturas, convirtiéndose en un ícono global de la enología. Lo que hace único a este lugar es su excepcional terroir. Las colinas de balasto, con sus suelos antiguos y la influencia constante del Océano Atlántico, a solo 18 km, crean un entorno perfecto para la vitivinicultura. El viñedo está dividido en 1.150 parcelas individuales, cada una con su propio microclima, generando un mosaico que se asemeja al paisaje de la Toscana. Sus 250 hectáreas cultivadas cuentan con cepas de Tannat, Albariño, Marselan, Cabernet Franc, Merlot, Sauvignon Blanc, Petit Verdot y Pinot Noir, entre otras. Destacada entre las cinco mejores del mundo de The World’s 50 Best Vineyards