Mario Lugones lo ayuda

Su introducción
Hace una semana, en este recinto, al igual que en el Senado, vimos cómo gran parte de la oposición puso en cuestionamiento el proyecto económico del gobierno.
No resulta para nada extraño que muchos de los protagonistas de esos cuestionamientos, sean los mismos que nos dejaron al borde del abismo en 2023, con la hiperinflación a la vuelta de la esquina y el 57% de los argentinos hundidos en la pobreza.
Los mismos que dejaron nuestro país con un déficit del 15% del PBI, consecuencia de la emisión monetaria descontrolada y el gasto público irracional e irresponsable. Gastaban más de lo que tenían e incluso gastaban más de lo que emitían: ¿a quién en su sano juicio le puede parecer esto un modelo de crecimiento para el país?
En el último tiempo, quienes gobernaron la Argentina han acumulado un promedio de déficit financiero anual en el orden del 5% del PBI. Si multiplicamos ese 5% por el promedio del PBI de los últimos 15 años, estamos hablando de un estimado de 450.000 millones de dólares. Y aún más, sólo en 2023, el déficit fue de 100.000 millones de dólares. ¿Qué hicieron con ese dinero? ¿A dónde fue a parar?
Para que se den una idea, apenas con el 2% de ese monto, alcanzaría para reconstruir los 40.198 KM de rutas que comprendía Vialidad Nacional; o para darle un bono a cada jubilado de 56.000 dólares por única vez, o pagarle durante 15 años 400.000 pesos extras todos los meses. Más que duplicar la jubilación mínima.
También se podrían haber desarrollado más de 7.500.000 viviendas del Plan Procrear. Aclaro que este cálculo es con el precio a valor de mercado y no con los que se pagaron, que fueron hasta cuatro veces superiores. En Chaco, por ejemplo, cuando el valor de construcción era de 867 dólares el metro cuadrado, al gobierno anterior le costó 3.477. Datos tomados del propio ministerio y la Secretaría de Vivienda
Resulta completamente indignante que ahora se disfracen de escoltas de la moral y nos reclamen obra pública, infraestructura y aumentos para cada sector social, cuando ellos mismos abandonaron a los jubilados, licuándoles el 30% de su ingreso en el último año de gestión; otorgaron pensiones por discapacidad irregulares e infundamentadas, aumentando el número de beneficiarios un 1.418% desde 2003, y dejando el nomenclador con un atraso del 118%. Porque les recuerdo, que la inflación de 2023 fue de 211%, y el nomenclador lo actualizaron sólo el 93%. ¿Eso no era cruel?
Es fundamental que el día de hoy nos tomemos un momento para remontarnos al corazón del plan económico y social que propone este gobierno desde el primer día.
El presidente Javier Milei fue muy claro cuando dijo: “Nosotros no vinimos a hacernos los buenos, vinimos a hacer el bien”, y ese bien no es -y jamás será- endulzar oídos con soluciones cortoplacistas que implican gastos que el Estado no puede afrontar; tampoco llenarle los bolsillos de “platita” a la gente y sacarselas de las manos con un 1,5% diario de inflación.
Quiero que quede algo muy claro: nosotros no gobernamos para perpetuarnos en el poder, sino para rescatar a nuestro país de la decadencia a la que fue sometida y encaminarla hacia un futuro de trabajo, progreso y libertad. Y esto implica un gran esfuerzo por parte de todos los argentinos, porque la solución no está en hacer las cosas rápido, sino en hacer las cosas bien.
NUEVO PANORAMA ECONÓMICO
No hay dudas de que, bajo la premisa del déficit cero, hemos sentado las bases de un verdadero cambio de paradigma. Las políticas de ajuste que llevamos adelante nos permitieron estabilizar las variables macroeconómicas.
En tan solo 20 meses desaceleramos la inflación de forma contundente y estamos cerca de eliminarla: el 1,9% en julio de este año representa el tercer mes consecutivo que se encuentra por debajo del 2%.
Registramos un crecimiento de la actividad económica, con un incremento del 6,4% interanual en junio. En el primer semestre de 2025, el índice de salarios presentó una suba acumulada del 20,7%, ubicándose 5,6 puntos porcentuales por encima de la inflación del período, que fue del 15,1%.
Hoy somos el único país de Sudamérica con superávit fiscal. Y junto con Australia, Dinamarca y Noruega, formamos parte del reducido grupo de países que cuentan con saldo positivo en sus cuentas públicas a nivel global.
Invertir el resultado fiscal -de déficit a superávit- nos permitió disminuir de forma considerable la deuda pública. El stock consolidado -Tesoro + Banco Central- en 2001 era de 144 mil millones de dólares, y hacia finales de 2023 llegó a 519 mil millones. La deuda pública se elevó en 375 mil millones de dólares entre 2001 y 2023. De este total, el 83% lo tomó el kirchnerismo. También, 3 de cada 5 dólares del acumulado histórico de deuda pública hasta el 2023 fueron tomados por ese espacio político.
Contrariamente, este Gobierno la redujo en 54.000 millones de dólares, lo que representa una baja del 10% del total que recibimos. La fórmula es simple: déficit cero, emisión cero.
Con esta misma receta es que después de tres años hemos logrado salir del podio mundial de inflación, un oscuro lugar que antes ocupábamos junto a países como Zimbabue y Venezuela.
Me interesa saber qué dirían ustedes si como gobierno hubieran sacado a más de 12 millones de argentinos de la pobreza. ¿Qué dirían si hubieran reactivado la actividad económica, dándole impulso al sector productivo? ¿Hablarían de crueldad? Porque yo creo que no hay gobierno menos cruel que el que baja la pobreza y pone en movimiento la economía.
SECTOR ENERGÉTICO
Durante el primer semestre de 2025, alcanzamos un superávit energético de 3.761 millones de dólares.
En el mes de junio se logró la mayor producción de hidrocarburos de los últimos 20 años. En el caso del petróleo, se extrajeron 778 mil barriles diarios, lo que representa un aumento del 16,2% interanual, mientras que en gas se extrajeron 158.000 metros cúbicos diarios, lo que representó un aumentó del 7,6% interanual.
INDUSTRIA, CONSTRUCCIÓN Y SECTOR AGROPECUARIO
En junio la industria manufacturera logró una suba de 9,3% interanual, mientras que la construcción aumentó 31% interanual en julio, y el acumulado de los siete primeros meses de 2025 presenta un incremento de 10,9% respecto a igual período de 2024.
El campo tampoco es ajeno a este balance positivo: en los primeros seis meses de este año, Argentina exportó 54 millones de toneladas de productos agroindustriales, cifra que implica un aumento del 4,5% en comparación con el mismo lapso del año 2024.
Durante el primer trimestre, la producción y exportación de maquinaria agrícola logró una facturación de 512.000 millones de pesos, lo que significa un incremento del 90% en relación con el mismo trimestre del año pasado.
VIVIENDA Y CRÉDITOS HIPOTECARIOS
Después de mucho tiempo, volvió el crédito al país, y una generación de argentinos volvió a creer que la casa propia no es un sueño imposible. Con el lanzamiento del programa +Hogares en mayo de 2024, el Banco Nación otorgó 10.000 créditos hipotecarios y ya cargó más de 140.000 solicitudes a través del sistema de turnos y seguimiento digital de la entidad.
En el primer semestre del año corriente, el Registro de la Propiedad Inmueble de Capital Federal consignó un 29% más de hipotecas que durante todo el 2024, alcanzando el número más alto de operaciones en los últimos seis años, con más de 7.700 hipotecas otorgadas.
La Ciudad de Buenos Aires registró en julio más de 1.400 operaciones, lo que representa un aumento de 519% interanual.
Estos resultados son posteriores a la eliminación del Plan Procrear, programa que en sus 10 años de existencia construyó viviendas con un costo de hasta cuatro veces más que el valor de mercado, con un plazo de entrega promedio de 40 meses, cuando lo habitual suelen ser 12. Además, las obras se realizaron principalmente en distritos gobernados por el exoficialismo: Avellaneda, Berazategui y Lomas de Zamora concentraron el 30% de la totalidad de las viviendas a construir.
Acá no se trata de estar de acuerdo o no estar de acuerdo, se trata de no repetir el modelo que nos llevó a la peor de las miserias. El kirchnerismo le dejó muy claro a los argentinos que las soluciones mágicas no existen, y que las décadas de malos manejos se pagan, y salen muy caro.
Seguir el modelo del gasto compulsivo condena a la Argentina al fracaso y a la perpetuación de un Estado elefantiásico, que de ningún modo puede ser congruente con los objetivos que nos llevarán a alcanzar el orden y la estabilidad macroeconómica.
FACULTADES DELEGADAS
En este sentido, permitanme ahora hacer un balance de las facultades delegadas que nos confirió la Ley Bases, cuyo fin fue comenzar a solucionar esta profunda crisis que ya hemos mencionado.
Antes quiero destacar que, entre 2001 y 2017, todos los presidentes tuvieron facultades delegadas de manera ininterrumpida. Incluso, el expresidente Alberto Fernández, quien volvió a tenerlas después de dos años en los que Mauricio Macri no las solicitó, llegó a prorrogar sus facultades delegadas por medio de un DNU.
Contrariamente, nosotros decidimos no solicitar la extensión una vez cumplido el plazo establecido. Esto reafirma, una vez más, nuestro compromiso con el equilibrio de poderes y nuestro apego a la Constitución Nacional.
De las cuatro facultades que nos han delegado, una fue la de ordenar la administración pública y hacerla más eficiente, eliminando funciones duplicadas y gastos improductivos.
En este período, avanzamos en una transformación histórica del Estado: eliminamos organismos que habían sido creados como cajas, redujimos estructuras burocráticas ineficientes y concentramos competencias en áreas con verdadera capacidad operativa.
En el marco de este proceso de modernización y simplificación, se aprobaron un total de 396 normas que eliminaron o modificaron 1.157 regulaciones anteriores, abarcando un conjunto de 8.090 artículos.
Así se desregularon áreas clave para la economía como el transporte, las finanzas, la agroindustria y el comercio exterior, eliminando trabas, facilitando el desarrollo y potenciando la competitividad de nuestros sectores productivos.
A la par, simplificamos trámites y abrimos los mercados a la competencia. Eliminamos normativas absurdas que durante años frenaron la inversión, cortamos el sistema de fondos fiduciarios costosos en su administración e ineficientes en sus resultados, y pusimos fin a regímenes que distorsionaban la economía.
Esto nos permitió ahorrar un total de 2.000 millones de dólares anuales, reducir la carga impositiva y liberar las fuerzas productivas del país.
Este trabajo se coronó, entre otras cosas, con la transformación del INTA en un organismo desconcentrado y con el cierre de la Dirección Nacional de Vialidad. Cito estos dos ejemplos porque son muestras muy claras del despilfarro de recursos y de la sobredimensión absurda del Estado.
El INTA contaba con 6.059 empleados, cantidad que se duplicó en el último tiempo. También tenía una flota de 2.403 vehículos, lo que equivale a 1 auto cada 2 agentes, 1.611 celulares, y un total de 932 cargos jerárquicos, número superior al de cualquier ministerio.
Por otro lado, del total de hectáreas distribuidas en el país, que eran 110.000, sólo utilizaban 45.000. Esto quiere decir que apenas el 40% de su jurisdicción se utilizaba para experimentación con fines comerciales y productivos.
El organismo se desvirtuó de forma tal que perdió por completo su misión fundacional. En lugar de generar tecnologías y conocimientos aplicables a la producción, se enfocaba en el desarrollo de la agricultura familiar o en el financiamiento de proyectos de investigación de carácter sociológico.
Con esta modificación se busca transparentar el destino de los recursos que genera y devolverle su racionalidad institucional.
El caso de Vialidad también es asombroso: su estructura con el tiempo se tornó perversa y sobredimensionada. Contaba con más de 5.100 empleados, de los cuales 1.500 eran cargos de jerarquía y otros 1.500 eran delegados sindicales. Además, el 75% del personal era administrativo, mientras solamente el 25% trabajaba efectivamente en el mantenimiento de las rutas.
Estamos hablando de un organismo que se auditaba a sí mismo. De esta manera, adjudicaron contratos públicos amañados, ejecutaron de forma anticipada adelantos financieros millonarios sin justificación, abandonaron obras y realizaron ampliaciones injustificadas de plazos. Como si fuera poco, dejaron las rutas nacionales en un estado bochornoso.
Por primera vez en mucho tiempo, la obra pública comenzó a estar al servicio de los ciudadanos. Ya se encuentran en proceso de licitación la primera etapa de la Red Federal de Concesiones, que comprende más de 9.000 kilómetros y concentra más del 80% del tránsito nacional.
Sin embargo, están quienes aún intentan frenar estas medidas de eficiencia, simplificación y ahorro fiscal. Queda muy claro que detrás de esta jugada malintencionada se esconde nuevamente ese intento desestabilizador que no hace más que revelar sus verdaderas intenciones. Pero nosotros no titubeamos ante los compromisos que asumimos: seguir trabajando con responsabilidad y transparencia, buscando siempre el bienestar de todos los argentinos.
RIGI
Este gobierno no solo ha logrado reducir el gasto, sino que también ha generado las condiciones necesarias que impulsaron la inversión. Cuando se ordena la economía y se da previsibilidad, llega finalmente el capital.
Con la presentación de dos nuevos proyectos por más de 13.000 millones de dólares que realizó la empresa Glencore días atrás, para el desarrollo de minería de cobre en San Juan y Catamarca, ya son 20 las iniciativas privadas presentadas en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Estamos hablando de una inversión total de 33.600 millones de dólares.
Al día de hoy, ya se han aprobado siete de ellos, que representan alrededor de 13.000 millones de dólares en inversión real para nuestro país.
El último proyecto en tener el visto bueno fue el Parque Eólico Olavarría, con una capacidad de 180 MW de energía renovable y una inversión superior a los 250 millones de dólares. Esto significa más trabajo, más producción local, más exportaciones y más dólares genuinos entrando a la economía.
SEGURIDAD
Somos conscientes de que nuestro gran balance positivo no sería posible sin el enorme esfuerzo de la gente. En el 2023, la ciudadanía nos dio un mandato muy claro: terminar con la inflación y con la inseguridad.
Al día de hoy, no solo le pusimos fin al aumento desenfrenado de los precios, sino que también logramos la tasa anual de homicidios más baja desde que existen estadísticas en nuestro país y la mejor de Sudamérica: 3,8 homicidios cada 100.000 habitantes.
RUMBO FISCAL
Vamos a seguir dando las peleas necesarias y trabajando en la consolidación de las reformas que van a sacar al país adelante.
Siempre supimos que íbamos a sufrir las consecuencias de contar con minoría parlamentaria dentro de un Congreso dominado por quienes nos trajeron hasta aquí. También teníamos muy claro que esto iba a ser aún más difícil en los tiempos previos a la contienda electoral.
Pero si hay algo de lo que estamos convencidos es del rumbo que eligieron los argentinos: menos trabas, más libertad y más oportunidades.
Quiero hacer especial énfasis en los artículos 2 y 3 del Pacto de Mayo, acuerdo que han rubricado el Presidente y 18 gobernadores el 9 de julio de 2024 en Tucumán: “El equilibrio fiscal innegociable” y “la reducción del gasto público a niveles históricos, en torno al 25% del Producto Bruto Interno”.
Nuestra responsabilidad asumida es defender con firmeza la estabilidad fiscal y, por consiguiente, la prosperidad económica de todos los argentinos. Quien apoye medidas que desfinancien al Estado está priorizando sus intereses particulares a costa del futuro de toda la Nación. Esto es algo que, en este gobierno, no vamos a dejar que ocurra bajo ninguna circunstancia.
Cualquier reglamentación que ponga en riesgo el superávit es una amenaza directa al bienestar de todos los argentinos, es la perpetuación de un modelo que genera pobreza, estancamiento y la peor de las miserias.
FENTANILO
No quiero terminar esta presentación sin antes mencionar dos cuestiones que han conmocionado a la opinión pública nacional.
La primera de ellas es la catástrofe sanitaria que estamos atravesando producto del fentanilo contaminado, suceso que está siendo investigado a partir de una denuncia iniciada por la ANMAT, donde el Ministerio de Salud impulsó la investigación y aportó pruebas.
A su vez, el Instituto Malbrán funciona como perito central para la investigación. El avance de la causa ha generado la prisión preventiva del dueño del laboratorio HLB Pharma.
Además, el Ministerio de Salud ha iniciado un sumario administrativo y de manera preventiva dispuso la remoción de la directora del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) tras detectarse una dilación presuntamente injustificada en el procedimiento de inspección del laboratorio.
ANDIS
En segundo lugar, mientras que el Congreso Nacional sancionaba una Ley de Emergencia en Discapacidad que implica el despliegue de recursos económicos que el Estado hoy no dispone, se orquestó una operación política divulgando unos supuestos audios del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad.
Que quede claro: tanto la aprobación de leyes que demandan recursos que quiebran el equilibrio fiscal, como la difamación de funcionarios con acusaciones no fundamentadas, forman parte de un mismo patrón: el accionar de un pequeño grupo de personas que, en esta nueva Argentina, ya no tienen lugar.
Una vez más, responderemos ante todas estas maniobras con transparencia y respetando la división de poderes, cosas que no se han hecho en otras oportunidades de la historia reciente de los argentinos.
Por ello, hemos decidido remover al titular de la Agencia Nacional de Discapacidad, además de intervenir el organismo para garantizar su correcto funcionamiento, y realizar una profunda auditoría y los sumarios administrativos correspondientes, con énfasis en el sistema de compras y contrataciones.
CIERRE
Estamos acostumbrados a la estrategia de las causas que tapan causas, pero la Justicia ya está trabajando para poner las cosas en su lugar, y nosotros, para sacar a la Argentina adelante.
No nos dejemos engañar. El modus operandi populista, que aparece con más fuerza cuando se acercan las elecciones, y que esconde el deseo de conservar privilegios detrás de fines loables, es una práctica que estamos desmantelando y de no hacerlo nos llevaría a la quiebra nacional.
No hay lugar para medias tintas. Cuando el horizonte es claro y firme, no hay turbulencia ni obstáculo malintencionado que pueda desviar el rumbo. Como dijo el Presidente, “no vamos a parar hasta hacer de la Argentina el país más libre del mundo”.
Es lo qiue respondió a las preguntas que los diputados de la nación le enviaron