La nueva forma de viajar prioriza el sentido por sobre el destino. Cenas que celebran vínculos, conciertos internacionales y grandes hitos culturales convierten a Buenos Aires —y a Recoleta Grand— en una experiencia pensada para quienes eligen viajar con intención.
Viajar ya no empieza con un mapa, sino con una motivación. Esa es la premisa de la whycation, una tendencia que redefine el turismo de lujo y marca un cambio profundo en la manera de planificar las escapadas: hoy, el viaje se construye a partir de un motivo emocional, cultural o personal. Descansar, reconectar, celebrar, inspirarse. El “por qué” antecede al “dónde”.
En ese marco, las experiencias significativas ganan centralidad. Un encuentro especial, una fecha que merece ser celebrada o un momento compartido se convierten en razones suficientes para viajar.
En ese contexto, Buenos Aires –recientemente destacada por la prensa internacional como una de las ciudades más lindas del mundo– ofrece una agenda cultural que funciona como motor de viaje en sí misma. El verano potencia esa identidad con recitales de artistas internacionales de reggaetón, hip hop, rock, música sinfónica, EDM y tango, entre muchas otras propuestas de primer nivel.
Estos hitos convierten a la ciudad en un punto de encuentro para viajeros que se desplazan siguiendo experiencias, no geografías. Acompañando este nuevo modo de viajar, Recoleta Grand, Buenos Aires, a Tribute Portfolio Hotel propone equilibrar intensidad cultural y pausa. Concebido como un refugio cosmopolita, el hotel invita a vivir la ciudad sin resignar calma, con espacios que estimulan el descanso y la conexión personal.

Durante el verano, la experiencia se completa con la pileta en la terraza y el spa, un oasis urbano que permite desacelerar después de un concierto multitudinario o comenzar el día con una mirada distinta sobre Buenos Aires, acaso recorriéndola en las bicicletas provistas por el hotel. Es en esos momentos —entre evento y evento, entre estímulo y descanso— donde viajar implica elegir con intención.
Y si Buenos Aires ofrece las razones, Recoleta Grand es el espacio pensado para vivirlas. Propuestas como la cena de San Valentín -en Atrium y con reserva previa- diseñan una experiencia sensorial a medida de la emoción. En la propuesta del chef ejecutivo Maximiliano Matsumoto brillan el magret de pato -con hinojo, apio nabo, polvo de lavanda y pimienta de Sichuan, salsa cítrica- y el gnudi de ricota, espuma trufada, arvejas y hongos, enmarcados en una atmósfera íntima y servicio atento.
La velada incluye además una bienvenida protagonizada por cocktails de autor que marcarán el tono de la noche: Amor y Amaro, una combinación de vodka, amaro, naranja, especias y tónica, y Forever More, que fusiona Campari, Sauvignon Blanc, mandarinas y soda. Una propuesta donde el detalle, el sabor y las emociones transforman una fecha especial en una experiencia capaz de justificar, por sí misma, una escapada urbana. Como gesto de cierre y recuerdo compartido, Recoleta Grand propone un obsequio especial de pastelería artesanal del hotel.
Cena de San Valentín, sábado 14 de febrero, de 20 a 23.
ARS 165.000 para 2 personas
Reservas: +54 9 11 3666-6464 (WhatsApp)
Más información: https://www.recoletagrand.com
