El placer, la salud y el bienestar ganan terreno entre las razones para hacer actividad física. Smart Fit analiza una transformación que lleva a más personas a incorporar el entrenamiento como un hábito de autocuidado, energía y calidad de vida.
Durante mucho tiempo, ir al gimnasio estuvo asociado principalmente con objetivos estéticos o de rendimiento. Hoy, para una parte creciente de los argentinos, entrenar también significa despejar la mente, reducir el estrés, recuperar energía y reservar un momento para el bienestar personal.
Este cambio comienza a reflejarse en las motivaciones. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Actividad Física y Deporte 2023, el gusto y la diversión son la principal razón para hacer actividad física en Argentina: fueron elegidos por el 38,8% de las personas que entrenan, por encima de mejorar el estado físico, con el 29,1%, y cuidar la salud, con el 27%.
La comparación con la edición 2021 muestra una evolución significativa. En dos años, el placer como principal motivación para entrenar creció 7,5 puntos porcentuales y el aumento superó los 10 puntos entre las personas de 16 a 29 años. El dato permite observar una relación diferente con el ejercicio, en la que la experiencia y la sensación que genera la actividad comienzan a ocupar un lugar central.
El bienestar mental también aparece entre quienes todavía buscan incorporar el hábito. Entre las personas que nunca realizaron actividad física de manera regular pero tienen intención de comenzar, el 83,6% afirmó que lo haría para relajarse o despejar la mente. Además, el 95,1% mencionó el cuidado de la salud y el 84,2%, la posibilidad de estar en forma o mejorar su estado físico.
“Las personas siguen llegando al gimnasio con objetivos concretos, pero cada vez aparece con más fuerza una motivación integral: quieren sentirse con más energía, liberar tensiones, dormir mejor o tener un espacio propio dentro de su rutina. El entrenamiento empieza a valorarse por cómo transforma la vida cotidiana y por lo que genera más allá de los cambios físicos”, señaló Jorge Pizarro, gerente técnico de Smart Fit.

Del resultado inmediato a la construcción de un hábito
La actividad física también gana lugar dentro de la rutina de los argentinos. Según la misma encuesta, el 55% de la población mayor de 16 años realizó deporte o actividad física de manera regular durante el último año, 3,8 puntos más que en 2021. Entre los jóvenes de 16 a 29 años, el porcentaje alcanza el 62%.
La frecuencia muestra que, cuando el ejercicio logra incorporarse, tiende a transformarse en un hábito: siete de cada diez personas activas entrenan al menos tres veces por semana. A su vez, la musculación ya es la quinta actividad física más practicada del país, elegida por el 33,7% de quienes realizan ejercicio.
Sin embargo, sostener esa constancia continúa siendo uno de los principales desafíos. La falta de tiempo es la barrera más mencionada tanto por quienes abandonaron la actividad física como por quienes nunca lograron incorporarla. En ese contexto, la cercanía, la amplitud horaria, la disponibilidad de equipamiento y la posibilidad de adaptar el entrenamiento a distintos momentos de la vida se vuelven factores relevantes.
Para Smart Fit, acompañar esta transformación implica construir una experiencia que permita entrenar de acuerdo con distintos objetivos, niveles y disponibilidades. La propuesta combina espacios de musculación, peso libre, cardio y entrenamiento funcional con herramientas digitales y acompañamiento profesional, para que cada alumno pueda encontrar una rutina acorde con sus necesidades.
Qué observan los alumnos de Smart Fit
Esta evolución también se refleja dentro de la comunidad de más de 50.000 alumnos de Smart Fit en Argentina. De acuerdo con observaciones y tendencias dentro de la red, la gran mayoría de los alumnos identifica sentirse mejor, reducir el estrés y cuidar su salud como sus prioridades clave al momento de realizar actividad física
Además, la experiencia actual permite que los usuarios organicen sus entrenamientos de manera personalizada, ajustando los horarios y la intensidad según su frecuencia de asistencia y metas personales. Estos comportamientos muestran que el gimnasio comienza a funcionar como un espacio flexible dentro de la vida cotidiana.
“Entendemos el bienestar como algo amplio y personal. Para algunas personas significa ganar fuerza; para otras, recuperar energía, mejorar su movilidad o encontrar una pausa dentro del día. Nuestro rol es ofrecer las herramientas y el acompañamiento necesarios para que cada una pueda construir una experiencia propia y sostenible”, agregó Pizarro.
La nueva relación de los argentinos con el gimnasio amplía así la conversación sobre el ejercicio. Entrenar deja de ser solamente una meta vinculada con la apariencia y se integra a una concepción más amplia del autocuidado, en la que importan la salud, el disfrute, la constancia y la calidad de vida.
Acerca de Smart Fit
Smart Fit es la cadena de gimnasios líder de Latinoamérica y está presente en 16 países con más de 2.000 sedes. La compañía desarrolla un modelo de negocio basado en infraestructura moderna, tecnología aplicada al entrenamiento y una experiencia estandarizada que busca acercar el fitness de alto estándar a cada vez más personas. A través de una estrategia de expansión sostenida, Smart Fit continúa fortaleciendo su presencia regional y promoviendo la actividad física como parte de un estilo de vida saludable