Argentina cuestionó un vuelo británico desde Malvinas hacia Punta Arenas y reclamó explicaciones

Base militar de Bahia Agradable.El airbus A 400M en los hangares
utilizado semanalmente ,operando desde Brize Norton Base militar de la RAF

El Gobierno argentino objetó el traslado de empresarios de las Islas Malvinas en una aeronave con matrícula británica que voló hacia Punta Arenas, Chile. El planteo se centra en la presunta falta de autorización o notificación previa a las autoridades nacionales, en un nuevo episodio de sensibilidad diplomática en el Atlántico Sur.

El viaje se realizó sin el permiso correspondiente y trasladó a integrantes del sector empresarial isleño hacia la ciudad chilena. La objeción no apunta únicamente al itinerario: Argentina respalda su reclamo en el argumento de que toda conexión vinculada con el archipiélago debe analizarse dentro de la disputa de soberanía y de los entendimientos bilaterales vigentes.

La controversia vuelve a colocar el foco sobre los mecanismos de información y consulta aplicables a movimientos británicos en el Atlántico Sur. La posición argentina sostiene que las decisiones unilaterales relacionadas con las islas no deben modificar la situación existente mientras permanezca pendiente una solución negociada, criterio que vincula con las resoluciones de las Naciones Unidas sobre la Cuestión Malvinas.

Punta Arenas funciona como un nodo logístico relevante para operaciones australes y antárticas. Chile y, puntualmente, el municipio de Punta Arenas quieren cerrar acuerdos comerciales de alto nivel bajo el nombre de Punta Arenas Business Showroom. Precisamente, mientras se redacta esta noticia, se desarrolla la segunda jornada del encuentro entre una nutrida delegación de isleños y las empresas trasandinas. La atención y la tensión que generaron en la Argentina los movimientos entre las islas y el sur de Chile pusieron de manifiesto un aspecto no menor: los vuelos entre el continente y las Islas Malvinas, especialmente cuando intervienen aeronaves o embarcaciones británicas.

Thales UK Limited, una empresa de sistemas y defensa

En este contexto también aparece el nombre de Thales UK Limited, filial británica del grupo tecnológico francés Thales, como operadora del vuelo de traslado desde Puerto Argentino hacia Punta Arenas sin los permisos correspondientes. El presidente Milei ordenó iniciar denuncias penales y solicitar sanciones contra esta empresa. La compañía no es una aerolínea ni un fabricante integral de aviones y, de acuerdo con su perfil corporativo, concentra su actividad en electrónica, comunicaciones, ingeniería, defensa, aviónica, radares, guerra electrónica, simulación y entrenamiento.

Thales UK participa en programas de las Fuerzas Armadas británicas y brinda sistemas o servicios para distintas plataformas. Entre ellos figuran soluciones de entrenamiento asociadas al Airbus A330 Voyager y al A400M Atlas, además de subsistemas para aeronaves como el Eurofighter Typhoon y los helicópteros Wildcat y Chinook, así como equipos de ayudas defensivas para el Boeing E-7 Wedgetail.

Todas estas aeronaves son las que, desde hace años, realizan semanalmente los vuelos desde la base de la RAF en Brize Norton hacia la base militar de Bahía Agradable, según denuncias difundidas en numerosos medios argentinos.

El caso se suma a una secuencia de fricciones por movimientos británicos en la región. En julio de 2026, la Cancillería argentina presentó una protesta formal por el tránsito del patrullero HMS Medway hacia Punta Arenas, al considerar que no había sido debidamente notificado y que había atravesado el mar territorial argentino. Londres sostuvo entonces que la comunicación se había realizado por los canales correspondientes.

La nueva queja refuerza el reclamo argentino de contar con información previa y verificable sobre operaciones vinculadas con las islas. También abre interrogantes sobre la coordinación regional y sobre el alcance concreto de los permisos aeronáuticos involucrados. Sin embargo, no puede dejar de señalarse la posibilidad de que este vuelo en particular no haya quedado registrado en la Argentina, ya que, al igual que los barcos que pescan ilegalmente, las aeronaves que no tienen los permisos pertinentes pueden apagar su transponder (modo S/ADS-B), desactivando la posibilidad de rastreo. El espacio aéreo del Atlántico Sur y ciertas áreas de la Patagonia tienen una cobertura de rastreo muy limitada o nula. El radar instalado por el anterior gobierno en Tierra del Fuego tiene un alcance de 315 km. La distancia aproximada entre las Islas Malvinas y la ubicación del radar es de 520 km, por lo que este no llega a cubrir de forma directa el archipiélago desde tierra firme.

El titular de la Cancillería argentina, Pablo Quirno, le bajó el tono al tema y descartó rupturas diplomáticas con Chile. Sostuvo que «esto que sucede es del intendente de Punta Arenas, en todo caso, no del Gobierno nacional [chileno]» (sic).

Hoy finaliza el encuentro. Los isleños deben regresar a nuestras Islas Malvinas.

¿Será nuevamente una aeronave con matrícula británica, sin los permisos pertinentes, la que los lleve de regreso?