Una ronda de negocios en Punta Arenas impulsa una nueva ruta marítima hacia las Islas Malvinas

La misión comercial reúne a representantes de distintos sectores del archipiélago con empresas chilenas. El proyecto, que prevé iniciar operaciones en noviembre, genera cuestionamientos en la Argentina por la disputa de soberanía.

Este 28 de septiembre comenzó en Punta Arenas una ronda de negocios que reúne a más de 40 representantes de las Islas Malvinas con empresas de la región chilena de Magallanes. La actividad, denominada Punta Arenas Business Showroom, cuenta con la participación de la Municipalidad de Punta Arenas, la Falkland Islands Development Corporation (FIDC) y la naviera chilena Easter Island.

La comitiva incluye representantes de los sectores agropecuario, pesquero, hotelero, de la construcción, científico y de servicios marítimos, entre otras actividades. Durante dos jornadas, los participantes mantendrán reuniones con proveedores chilenos para analizar oportunidades de intercambio comercial y logística.

Uno de los principales objetivos del encuentro es consolidar una conexión marítima directa entre Punta Arenas y Puerto Argentino. De concretarse, la iniciativa reforzaría el papel de la ciudad chilena como centro proveedor y base logística para operaciones comerciales, marítimas y científicas en el Atlántico Sur.

Según la información difundida por los impulsores del proyecto, el servicio comenzaría a operar a mediados de noviembre con un buque de bandera chilena. La embarcación tendría capacidad para transportar entre 400 y 600 toneladas por viaje en contenedores secos, unidades refrigeradas y tanques de gas, con una frecuencia estimada de uno o dos recorridos mensuales.

La carga desde Chile incluiría alimentos frescos y productos de consumo masivo, materiales de construcción, repuestos, insumos para la actividad ganadera y otras materias primas. La oferta se ajustaría a la demanda de las empresas y los habitantes de las islas.

En el trayecto de regreso, el buque podría trasladar hacia Chile lana, productos vinculados con la ganadería y la pesca, además de mercaderías elaboradas por otras actividades económicas del archipiélago.

La nueva conexión reduciría aproximadamente a la mitad la distancia marítima respecto del trayecto que actualmente vincula al archipiélago con Montevideo, uno de sus principales puntos de abastecimiento en Sudamérica. Sus promotores sostienen que esa reducción permitiría disminuir tiempos y costos logísticos.

La iniciativa se desarrolla en un contexto de sensibilidad diplomática. Sus promotores la presentan como una operación entre privados y señalan que el buque utilizará bandera chilena. La Argentina, por su parte, mantiene el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas y sostiene que cualquier actividad económica vinculada con el territorio debe analizarse dentro de la disputa reconocida por las Naciones Unidas. Desde esa perspectiva, distintas voces argentinas cuestionan los acuerdos que puedan consolidar la administración británica del archipiélago y reclaman la reanudación de negociaciones bilaterales con el Reino Unido.