El Long Drive representa la máxima expresión
de potencia y velocidad dentro del golf. En esta disciplina, donde cada milla por
hora cuenta, Matías Hakim y Julián Lerda trabajan con un objetivo claro:
desarrollar un proyecto de alto rendimiento que los lleve a competir en el World
Long Drive Championship, el torneo más importante del mundo.
Con más de 20 años de trayectoria en el golf como jugador, profesor y
especialista en fitting, Matías Hakim aporta una combinación poco habitual de
experiencia técnica y conocimiento del equipamiento. Su capacidad para
analizar el rendimiento de cada palo, seleccionar el shaft adecuado y optimizar
cada detalle del material se ha convertido en una herramienta fundamental
para maximizar la velocidad y la eficiencia del swing.
A su lado se encuentra Julián Lerda, referente argentino en el desarrollo de
velocidad de swing y preparación física específica para Long Drive. Su
experiencia en entrenamiento, biomecánica y generación de potencia ha sido
clave para construir un programa de trabajo enfocado en llevar el rendimiento
al máximo nivel competitivo.

El proyecto combina preparación física, técnica, biomecánica, análisis de datos
y optimización del equipamiento. Cada sesión busca mejorar la velocidad de
palo sin perder eficiencia ni consistencia, entendiendo que el Long Drive exige
mucho más que fuerza: requiere precisión técnica, coordinación y una
preparación integral.
Los resultados ya comienzan a reflejar el trabajo realizado. El equipo alcanzó
una velocidad de palo de 138 mph, con la convicción de que ese número
seguirá creciendo a medida que avance el proceso de entrenamiento.
Más que un objetivo deportivo, este proyecto representa la búsqueda constante
de la excelencia. Con disciplina, innovación y una metodología basada en la
mejora continua, Matías Hakim y Julián Lerda apuntan a representar a
Argentina en la máxima competencia internacional de Long Drive y demostrar
que el talento, el conocimiento y el trabajo pueden abrirse camino entre la élite
mundial.
